Inminente ejecución por lapidación a una mujer iraní

Tanto Amnistía Internacional como los propios hijos de Sakineh, de 14 y 20 años, piden ayuda desesperadamente para que no se concrete la ejecución

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Rueters
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Irán declaró culpable a Sakineh Mohammadi Ashtiani por haber tenido una "relación ilícita" con dos hombres. La víctima, que ya fue castigada con 99 latigazos en 2006, declaró que mantuvo las relaciones "bajo coacción".

"'Por favor, ayúdennos a poner fin a esta pesadilla y no dejen que se convierta en una realidad. Ayúdennos a salvar a nuestra madre", solicitaron a la comunidad Farideh y Sajad.

Desde el  ministerio de Relaciones Exteriores de Francia apelaron a sus pares iraníes con el objetivo de  "establecer una moratoria general sobre las ejecuciones  hasta llegar a la abolición total de la pena de muerte".

La mujer está presa desde 2005 y denunció que había confesado el adulterio bajo coacción durante los interrogatorios.

Sin embargo, tres de los cinco magistrados que formaban el tribunal la declararon culpable basándose en el 'conocimiento del juez', principio de la legislación iraní que permite a los jueces adoptar una decisión subjetiva en relación con la culpabilidad del acusado aun en ausencia de pruebas concluyentes.

Cómo es el proceso de lapidación

El Código Penal iraní estipula que la pena por adulterio es la ejecución por lapidación. El artículo 102 de la legislación especifica que si es un hombre el que va a ser lapidado, hay que enterrarlo hasta la cintura. En cambio, si se trata de una mujer, deberá ser enterrada hasta el pecho.

Otro de los artículos del Código penal, el 104, dispone que si se trata de una condena de adulterio entonces se debe elegir cuidadosamente el tamaño de las piedras a utilizar en la ejecución. "No deben tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes, ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras".