Historia de fútbol, sexo y sangre inquieta a Brasil

El arquero y capitán del Flamengo, Bruno Fernandes, es el principal acusado por la policía brasileño como presunto asesino de su amante y madre de su hijo. La policial encontró sangre y pertenencias en el auto del jugador

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Eliza Samudio, una modelo que tuvo un hijo con el arquero del Flamengo y lo había denunciado penalmente para exigirle el reconocimiento de la paternidad y el pago de una pensión, está desaparecida desde el 9 de junio y la policía sospecha que fue asesinada.

Fernandes está en la mira de la policía debido a que testigos dijeron haber visto tanto a la joven como al bebé en una casa de campo que el arquero tiene en las afueras de la ciudad de Belo Horizonte, la capital del estado de Minas Gerais.

El hijo de la joven, de cuatro meses, fue hallado por la policía el pasado sábado en poder de una familia de conocidos de la esposa del futbolista y ya fue entregado a los abuelos maternos.

"Todo indica que Eliza fue asesinada y Bruno es el primero y único sospechoso del crimen", afirmó Edson Moreira, delegado jefe del departamento de Homicidios de Minas Gerais.

La policía anunció que encontraron manchas de sangre en el vehículo del futbolista y pretenden realizar exámenes genéticos para determinar si pueden ser de la joven desaparecida. En el mismo jeep en que aparecieron las manchas de sangre, la policía encontró también un par de gafas de marca Dolce&Gabana y unas sandalias negras de tacón alto. Una amiga de Eliza no dudo y le habría confirmado a las autoridades que son de la mujer desaparecida.

El Flamengo anunció que apartó al jugador del elenco profesional hasta que se solucione el caso. Fernandes es el arquero titular del Flamengo desde 2006, el equipo más popular del país.

La joven había denunciado a Fernandes en octubre pasado por intento de secuestro, agresión y amenazas para obligarla a abortar, pero el futbolista negó los hechos.