En 2002, la favela carioca Ciudad de Dios se hizo mundialmente conocida gracias a la galardonada película de Fernando Meirelles, que narra la vida del delincuente Zé Pequeño en esa marginada y violenta zona de Río de Janeiro. El film no sólo se hizo famoso por la frase "Lucha y nunca sobrevivirás; corre y nunca escaparás", sino por su crudo realismo. De hecho, muchos de los actores eran residentes de favelas vecinas o de la misma Cidade de Deus. Sin embargo, tras años de violencia, narcotráfico y delincuencia, las cosas comenzaron a cambiar en este asentamiento.
Así lo señaló la revista británica The Economist, que aseguró que gracias a los planes sociales del presidente Lula da Silva, Ciudad de Dios vive un "momento mágico".
El año pasado la policía tomó el control del asentamiento. A partir de entonces se estableció un gran cuartel policial con una fuerza de 318 oficiales y 25 patrulleros. De esta manera, si en 2008 se registraban 29 asesinatos, en lo que va del año sólo se conoce una muerte violenta.
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El destacamento policial en esta favela es uno de los ocho que hay en los barrios marginales de Río de Janeiro. Se conocen como Unidades de Pacificación de la Policía. Dentro de los próximos cuatro años se espera la instalación de otras 40 de estas unidades, que cubrirán a unas 500 mil personas.
Los planes de Lula
La clave está en que también bajaron los crímenes en todo Río de Janeiro: así, en el primer trimestre de este año hubo una caída de 16,6% de los homicidios en relación con el mismo período de 2008. "Antes era un horror", coinciden muchos de los habitantes de Ciudad de Deus, fundada en los 60. Se estima que unas 40 mil personas viven en esta favela. La mitad son jóvenes menores de 25 años.
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The Economist identifica como clave del éxito a los planes sociales del gobierno de Lula. Otro de los aciertos del gobierno de Brasil fue la instalación de Unidades de Pronta Atención Médica (UPA), que compensan la falta de hospitales. "Yo sueño que algún día las favelas ya no serán llamadas así y sean llamadas barrios", expresó el Presidente brasileño hace algunos días. Además, Lula aseguró que en lugares como Ciudad de Dios, "está creciendo la presencia del Estado, a través de políticas públicas".
En Brasil, 54 millones de personas viven en favelas, donde reinan las bandas criminales. Con miras al Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, la seguridad es prioritaria en Brasil. De acuerdo con cifras de las Naciones Unidas, Brasil logró reducir las favelas en un 16% en la última década, lo que significa que 10,4 millones de brasileños dejaron los asentamientos más hacinados del país.
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