Warhol estaba obsesionado con Cristo

"Andy Warhol: The Last Decade" será una exposición que mostrará la gran devoción por el catolicismo que sentía el artista y reflejó en el arte

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Como pionero del arte pop, Andy Warhol labró su camino a la fama con sus características cajas de jabón Brillo y sus latas de sopas Campbells. Sin embargo, una nueva exposición muestra que el arte pop apenas fue una fase de siete años del artista en los años 60, antes de zambullirse en la década de 1980 en el arte abstracto y la imaginería cristiana, particularmente en sus versiones de La última cena, según informa Reuters.

Frívolo, descarado y extravagante, como personalidad del mundo del arte, Warhol se guardó para el ámbito privado su devoto catolicismo durante mucho tiempo. "Sólo sus más estrechos confidentes sabían que era una persona religiosa y que iba con frecuencia a misa", comentó Sharon Matt Atkins, curadora de la exposición "Andy Warhol: The Last Decade" en el Museo de Brooklyn, que se inaugura el 18 de junio.

Es poco conocido que Warhol acudía a la iglesia en el lujoso Upper East Side de Manhattan, a años luz de su famoso estudio Factory del centro, frecuentado por personas excéntricas y estrafalarias. En la mitad de su vida, comenzó a explorar los temas religiosos en su arte. "Después de que Warhol cumpliera 50 años, comenzó a reconsiderar su carrera", declaró Atkins. "También empezamos a ver a Warhol reflejando lo inevitable de su propia muerte", añadió. El año antes de morir –a los 58 años, en 1987–, Warhol creó más de 100 obras inspiradas en el fresco milanés La última cena, de Leonardo da Vinci. "Para un artista obsesionado con la muerte, la Última Cena del Señor funcionaba como la pintura en la que se consumía el desastre", reflexionó Joseph Ketner, que fue curador de la muestra en el Museo de Arte de Milwaukee, donde se exhibió primero.

"La imagen de Cristo y los discípulos lo obsesionaban", agregó Ketner en el católogo de la exhibición. Tres de las obras de La última cena son monumentales, con longitudes de entre los 7,6 y los 10,7 metros, y una de ellas está bañada en amarillo. Otra pieza yuxtapone cuatro Cristos con un trío de motocicletas, un águila roja que desciende. En la misma obra, una etiqueta de 6,99 dólares muestra la irreverencia exterior de Warhol, pero la imagen es también reveladora de su espiritualidad interna, según Atkins. El cuadro más grande tiene 112 retratos de Cristo, que recuerdan a los íconos repetidos del arte bizantino, destacó.

Los padres de Warhol, inmigrantes de Eslovaquia, lo criaron en el catolicismo bizantino, que contaba con una iglesia en el Pittsburgh natal del artista. El giro de Warhol hacia el arte abstracto, también después de los 50, domina la primera sección de la exposición. La influencia de las pinturas desordenadas de Jackson Pollock es clara en la serie "Yarn".