Los empleados públicos de España iniciaron en la medianoche de hoy una huelga de 24 horas para protestar contra los planes de ahorro del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
En medio de la crisis de deuda, Zapatero decidió reducir los salarios de los funcionarios en un cinco por ciento a partir de junio y congelarlos en 2011. Espera ahorrar así hasta 2011 unos 4.500 millones de euros.
La protesta afecta la administración pública, las escuelas, los hospitales, el correo y los aeropuertos, con excepción de los controladores aéreos y la Policía.
Para evitar problemas, el gobierno dispuso servicios mínimos obligatorios en todas las áreas. Los mayores sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), llamaron a los 2,7 millones de funcionarios del servicio público a plegarse masivamente a la huelga.
Según informa el diario El País, el reclamo tendría apenas comenzada la huelga un 80 por ciento de acatamiento, en especial "en los servicios municipales de limpieza, en los bomberos de toda España, así como los centros geriátricos, los servicios sanitarios municipales y los funcionarios de prisiones".
El sindicato CCOO precisó al matutino español que el personal de Correos adhiere a la convocatoria en un 65 por ciento en Cataluña, y en torno a 45 por ciento en Madrid.
Además hay planeadas manifestaciones en varias ciudades. España quiere ahorrar este y el otro año unos 15.000 millones de euros adicionales.
Se busca así reducir la deuda de 11,2 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) hasta 2013 al máximo permitido por el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea (UE) de 3 por ciento.
En protesta contra los recortes y una planeada reforma laboral los sindicatos españoles amenazan además con una huelga general.