Algunos medios internacionales, sobre todo los de Barcelona, se mofan del narcisismo de Cristiano Ronaldo, quien estalló en ira luego de realizar una producción fotográfica que no le valió la exclusividad de la portada de Vanity Fair, la cual lo muestra junto al marfileño Didier Drogba.
El astro portugués alegó que a la hora de acordar la sesión, no fue consultado sobre la posibilidad de compartir cartel con el delantero del Chelsea, por lo que se mostró sorprendido y enfadado una vez vistos los resultados.
En ese sentido, la estrella del Real Madrid acusó a Vanity Fair y a la fotógrafa Annie Leibovitz. La polémica publicación correspondió a la edición de junio y la idea era retratar la fortaleza física del jugador, a lo que Ronaldo accedió encantado.
Sin embargo, al verse sin previo aviso junto a Drogba en la portada y protagonizando un reportaje mundialista, se sintió engañado y aseguró que de haber sabido, no hubiese posado. Ahora sus abogados planean demandar a la revista.