Vangheluwe, de 74 años, dirige la diócesis de Brujas desde hace 25 años, por lo que es actualmente el obispo más antiguo de la Iglesia Católica en Bélgica.
En un comunicado hecho público por el Vaticano, el prelado declaró que cuando era un "simple sacerdote" y durante "un cierto tiempo" abusó sexualmente de un joven. "La víctima sigue todavía marcada y en los últimos decenios le he reconocido mi culpa, así como a su familia, y les he pedido perdón. Pero no les ha pacificado y tampoco yo estoy en paz. El temporal mediático de estas últimas semanas ha reforzado el trauma y no es posible continuar en esa situación", afirmó el obispo.
Benedicto XVI aceptó ayer la dimisión de monseñor James Moriarty, el tercer obispo irlandés que renuncia en medio del escándalo por pedofilia en su país. Moriarty, que fue obispo auxiliar de Dublín, diócesis en la que cientos de niños sufrieron abusos sistemáticos de parte de religiosos -según dos informes gubernamentales que así lo denunciaron-, pidió perdón a las víctimas y admitió que podría haber desafiado "la cultura imperante" que reinaba en ese momento, que apuntaba a silenciar los casos para defender la imagen de la Iglesia.
Aunque no está acusado por abusos, se trata del primer obispo alemán que dimite desde que estalló el escándalo en ese país.