. Sin embargo, a pesar de ser cada vez más confortables, su mala utilización puede llegar a producir la pérdida de la visión.
De acuerdo con la doctora Paula Bote de la
,
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Respecto de las infecciones cornéales, Bote advierte que generan dolores intensos y carencia transitoria de la visión. En casos más graves pueden producir la pérdida definitiva de la vista debido a la formación de cicatrices y perforaciones.
. Esta última se encuentra en piletas de natación, aceites, tubos de ventilación o reservorios líquidos.
La lente no deja de ser un objeto extraño para el ojo humano y si no se higieniza correctamente puede traer múltiples complicaciones.
Por ello, es imprescindible el desarrollo de buenos hábitos respecto del cuidado de estos y el estricto seguimiento de las guías de acuerdo al tipo de lente.
En este sentido, Bote recomendó
El agua puede contener microorganismos, cloro y otros minerales que pueden dañar tanto los ojos como las lentes.
Salvo que sean lentes descartables, se deben limpiar los lentes antes de cada uso.
Algunas lentes están diseñadas para un día de uso, otras por una semana o un mes. En todo caso, es imperioso respetar esos períodos de uso.
Al tocar las lentes las manos deben estar limpias y secas. Al entrar en contacto con las lentes se deben evitar jabones con perfumes o aceites las pantallas solares, cremas de manos o quitaesmaltes.
Los cosméticos pueden irritar los ojos, por ello no es conveniente aplicarse sombras o sprays mientras se utilizan las lentes. En el caso de irritación no deben frotarse los ojos. Es preferible sacarse las lentes y limpiarlas con una solución estéril antes de reutilizarlas.