Los insólitas historias de los mundiales

En Historias insólitas de los mundiales de fútbol, Luciano Wernicke desempolva de los archivos de la memoria aquellos hechos poco conocidos que no hacen más que colorear al espectáculo deportivo más importante junto con los Juegos Olímpicos

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Luciano Wernicke

ha reunido en

Historias insólitas de los mundiales de fútbol

sorprendente las curiosidades más divertidas e increíbles ocurridas durante las primeras dieciocho ediciones de la Copa del Mundo de Fútbol.



Anécdotas hilarantes, récords y apasionadas hazañas que muestran el costado humano del más popular de los deportes. Algunos de los relatos están relacionados con circunstancias imprevistas en el campo de juego, las tribunas o las concentraciones; otros cuentan hechos situados un poco más lejos de los estadios, para ayudar a comprender el contexto histórico en el que se desenvolvió cada torneo.



En diálogo con

Infobae.com

, el autor desmenuzó el origen y refirió al presente de un libro que aparece cuando Sudáfrica 2010 es un hecho y la memoria clama por los datos olvidados o desconocidos.



-¿Qué van a encontrar los lectores en este libro de diferente con respecto a otros trabajos en los que también se han publicado historias poco conocidas de los mundiales?

-Francamente, he leído casi todo lo que se ha publicado sobre Mundiales en Argentina y Uruguay. Hay buenos trabajos, y otros muy flojos. La mirada argentina es muy particular... tanto que casi ignora aquellos Mundiales en los que la selección albiceleste no ha participado. Hay poca investigación. Yo me propuse investigar en las hemerotecas porteñas, de Montevideo, París y Roma, buscar material "olvidado", descontaminado de Internet y que no haya llegado a los libros, o que haya sido publicado en libros extranjeros y acá resulte desconocido. Me enorgullece que un 60, 70 por ciento de los relatos no está en "Google". Eso es lo que va a encontrar el lector: muchas historias viejas y, al mismo tiempo, nuevas. Por ejemplo, una entrevista "exclusiva" a Carlos Gardel antes de la final de 1930. Sólo la ví publicada en "La Argentina", un diario que dejó de publicarse hace décadas.


-¿Cómo fuiste recopilando datos?

-Comencé con mucha bibliografía local: libros, anuarios, fascículos, números especiales de El Gráfico. Luego pasé a las hemerotecas, donde invertí muchísimas horas, con un resultado muy satisfactorio. Finalmente, en Europa y Uruguay conseguí muchos libros "antiguos" de los que obtuve historias increíbles.


-¿Cuáles fueron tus otras fuentes?

-Básicamente libros, diarios y revistas, aunque también me contacté con familiares de algunos futbolistas ya fallecidos, como la hija del futbolista uruguayo Eliseo Álvarez, un tipo que siguió jugando un partido a pesar de haber sufrido una fractura de peroné, buen ejemplo de la "garra charrúa".


-¿Cuánto tiempo te llevó armar el libro?

-Yo tenía bastante material en la compu y en casa, también en la biblioteca del Círculo de Periodistas Deportivos, donde trabajaba. Pero desde que Planeta le dio el OK al proyecto hasta que entregué el primer manuscrito, pasó un año.


-¿Es un libro preparado especialmente para el Mundial o lo tenías pensado de antes?

-Lo tenía pensado, pero para conseguir el apoyo de una editorial como Planeta tuve que esperar la oportunidad "comercial". Es lógico que la gente va a estar más interesada en leer sobre Mundiales semanas antes del inicio de una Copa que un año después.


-¿Podés nombrar tres datos curiosos que te hayan sorprendido mientras investigabas?

-He tenido la oportunidad de chocar contra numerosas historias que parecen más de ficción que reales. Una, que un delantero argentino que actuaba para Uruguay en Suiza 1954 haya sufrido un infarto y, tras ser reanimado con respiración "boca a boca", masajes y coramina, siguiera jugando; que dos equipos, Alemania y Austria, se hayan enfrentado con la misma indumentaria (camiseta blanca, pantaloncito negro y medias blancas) por el tercer puesto de Italia 1934; tres, que Cruyff haya jugado en Alemania 1974 con una camiseta diferente a la de sus compañeros para no vestir con "Adidas". Al tipo lo auspiciaba Puma.


-¿En qué Mundial de la historia hubo más incidencia de la política?

-Yo diría que están "cabeza a cabeza" Italia 1934 y Argentina 1978.


-¿Qué te significa que Eduardo Galeano te haya hecho el prólogo? Y sobre todo, que escriba lo que escribió.

-Un sueño. Todavía no lo puedo creer.


-¿Cómo pensás que le irá a la Argentina en el Mundial?

-Muy bien, francamente. Veo al equipo en semifinales, por lo menos. Sólo hace falta que Messi haga el 40 por ciento de lo que hace para Barcelona.


-¿Apostás que Messi tendrá su Mundial?

-Creo que sí. Espero que sí.


-¿Cuál es la historia que más te llamó la atención? Me refiero a una historia en la que se junten caballerosidad, heroísmo, grandeza? Y ya que estamos, te pregunto por aquella que haya tenido bajeza.

-Entre las que tuvo más bajezas, deportivamente hablando, no hay otra como el famoso "bidón" que Bilardo preparó para envenenar a los brasileños en Italia '90. Me da tanto asco como si yo mismo hubiera bebido de él. Me da vergüenza que una persona tan tramposa goce de tanto prestigio y siga ligado a la Selección. En el plano político, hubo infinitas bajezas promovidas por Hitler, Mussolini o la Dictadura Militar argentina. En lo que respecta al heroísmo, me gusta el ejemplo de Mathias Sindelar, el austríaco de origen judío que se negó a jugar para Alemania... y terminó "suicidado". También disfruté la actitud de Zinedine Zidane en la final de Alemania 2006. Hay cosas que valen más que un triunfo deportivo.


-¿Por qué creés que se perdió el poderío del seleccionado local?

-No sé si se perdió. En 2002, Corea llegó a semifinales gracias a tremendos errores arbitrales ante Italia y España. Estados Unidos pasó la primera ronda en 1994. Quiero ver qué pasa con Sudáfrica: tiene una zona brava y podría ser el primer anfitrión en no pasar la primera ronda.


-¿Cuál creés que fue el jugador más decisivo en los mundiales? ¿Pelé, Maradona?

-Maradona, por lejos. Pelé estaba fantásticamente rodeado en 1958 y 1970. Casi no jugó en 1962. Argentina, en 1986, fue Maradona y cuatro más. ¡Diego valía por siete!


-Al final, los penales que Lehmann le atajó a Ayala y a Cambiasso en el Mundial pasado, son o no obras de arte si se tiene en cuenta lo de los papelitos?

-Esa obra de arte no hubiera existido si José Pekerman hubiera puesto a Messi en lugar de Julio Cruz. Argentina le ganaba 1-0 a Alemania y con la Pulga, jugando de contra, hubiéramos ganado 3-0.