Un cigarro que el primer ministro británico Winston Churchill dejó a medio consumir durante la Segunda Guerra Mundial fue adquirido en 5.000 euros por un coleccionista de Hertfordshire, una localidad vecina a Londres.
Churchill dejó el cigarro que estaba fumando sobre un cenicero de su escritorio cuando fue convocado a una reunión de urgencia por el arribo de las tropas alemanas a Leningrado, en 1941, según un reporte de la cadena BBC citado por la agencia de noticas Ansa.
El camarero personal recuperó el cigarro en su estancia de Downing Street 10 - residencia oficial del premier en Londres-, y se lo regaló a un amigo con una dedicatoria escrita a mano en una hoja de carta.
La dedicatoria decía: "10 Downing Street-a Jack, con afecto, un pequeño regalo para recordar algún día al hombre más grande que alguna vez vivió en Inglaterra". Jack conservó el cigarro y la dedicatoria y al morir, en 1987, fue heredado por su familia y lo encontró su hija en su casa de Norfolk.