Vieyra murió el lunes por la mañana en su casa, luego de pasar una semana internado en el
Sanatorio Anchorena de la ciudad de Buenos Aires y, según informó a
su hija, María Fernanda Blasco,
, afirmó Blasco, quien consideraba a su padre como
Los restos de Vieyra, que actualmente se desempeñaba como coordinador de previsión social de
Argentores, asociación de la que fue secretario durante más de 10 años, fueron cremados el mismo lunes por pedido expreso del difunto, quien solicitó a su familia que no lo velaran ni lo enterraran.
En 2005, después de un largo paréntesis de nueve años luego de filmar "Adiós abuelo" en 1996, el veterano cineasta volvió a los sets para filmar el policial "Cargo de conciencia", protagonizado por Rodolfo Ranni, Pepe Soriano, Rubén Stella y Alicia Zanca.
Prolífico director de títulos como "Sucedió en el internado" (1985), "Comandos azules" (1980), "La Bestia desnuda" (1971), "La venganza del sexo" (1971) y "Quiero llenarme de ti" (1969), Vieyra fue quizás uno de los directores más prolíficos y taquilleros del cine argentino, con títulos que superaron el millón de
espectadores.
Los amantes del cine
americano encontraron en Vieyra a un Roger Corman criollo capaz de construir films de muy bajo presupuesto con dosis equilibradas de sangre y sexo, e intentaron patentarlo como "director de culto".
En medio de títulos como "Villa Cariño está que arde" (1968) y "Yo gané el Prode, ¿y usted?" (1972) aparecen filmes protagonizados por Sandro ("Gitano" y "La vida continúa", ambas de 1969) o Leonardo Favio ("Simplemente una rosa", de 1971) en el esplendor de su carrera como cantante.
También es responsable de "La gran aventura", iniciadora de la saga de comedias de acción protagonizada por los detectives "Delfín", "Tiburón" y "Mojarrita", que continuó Carlos Galettini.
Luego de aquella experiencia, Vieyra filmó "Los irrompibles" (1975) -la parodia de un western protagonizada por Jorge Martínez y Ricardo Espalter- y dos películas ("Comandos azules", de 1979, y "Comandos azules en acción", de 1980) que le valieron críticas por su ponderación de los grupos parapoliciales.
Fue en aquella época, la de la última dictadura militar en la Argentina, que fue acusado de "filmar para el Proceso", un cargo que él negó rotundamente.
, se justificó hace nueve años, en una entrevista con
Vieyra, que transitó prácticamente todos los géneros fílmicos incluido el terror, dirigió también obras sospechadas de oportunismo, como la saga de los policiales "Comandos azules", que realizó en 1979 y 1980, en plena dictadura militar.
Durante la filmación de "Cargo de conciencia?, Vieyra se definió sin pudores como un fabricante de películas.
, disparó en diálogo con
.
Acerca de sus elecciones a la hora de filmar, Vieyra sostuvo:
Y dando su particular visión sobre la actual producción del cine argentino, aseguró: