, ambos de 47 años, y residentes en Lanús, al sur del Gran Buenos Aires,
el pasado 16 de noviembre en la oficina gubernamental de Town Hall,
, capital de Malvinas, tras ser autorizada la ceremonia por el gobernador Alan Edden Huckle.
Aunque Argentina no reconoce la autoridad que los casó porque mantiene una disputa de soberanía con Gran Bretaña ante Naciones Unidas, Azuaga y Fuertes se mantienen ajenos al debate.
"
", confesó Azuaga, padre dos hijas de un matrimonio precedente, sobre su boda, haciendo caso omiso a las voces críticas.
"Caminaba ocho kilómetros entre la ruta y las trincheras para llevar provisiones y traía de vuelta heridos. Muchas veces tuve que elegir quién se salvaba y quién no, porque no podía trasladar a todos", evoca sobre la guerra, que dejó 649 soldados argentinos y 255 británicos muertos, tras 74 días de combate.
Los recién casados fueron agasajados con una fiesta sorpresa en las Malvinas en la casa de un influyente empresario local, a la que concurrieron un centenar de invitados, la gran mayoría residentes en las islas, cuya población ronda las 2.400 personas