Dolor en el último adiós a la familia que fue masacrada en Ituzaingó

El matrimonio y el padre de la mujer salvajemente asesinados fueron inhumados este mediodía en esa localidad bonaerense. La madre del joven fallecido insiste en la hipótesis del robo

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Los restos de  Walter Cayuela, María Fernanda Márquez y Jorge Márquez fueron despedidos bajo un clima de tristeza e indignación, mientras siguen las investigaciones para dar con el o los asesinos.

Las tres personas aparecieron masacradas a golpes y acuchilladas en la noche del jueves, en una vivienda ubicada en la calle Profesor Bagnat 1065 de la localidad bonaerense de Ituzaingó.
 
Fuentes policiales informaron que las víctimas se dedicaban a la compra y venta de frutas secas, al tiempo que las investigaciones apuntaban a un crimen por venganza, ya que el móvil del robo prácticamente quedó descartado.

Sin embargo, la madre del joven masacrado insistió en que los asesinatos están vinculados a un caso de inseguridad, ya que denunció la desaparición de plata que el matrimonio guardaba en el cajón de un placard , lugar en el que estaba todo revuelto.

"Los delincuentes entraron a robar porque ahí adentro falta dinero. Mi hijo lo tenía en un placard. Yo creo que ellos salieron corriendo porque entró el padre de ella. Creo que mi nuera y mi hijo ya estaban muertos en el fondo y cuando entró él lo golpearon por atrás", remarcó la mujer.

En tanto, los familiares y amigos del matrimonio, que se encontraban en la cochería donde fueron velados la pareja, también pidieron entre lágrimas y
dolor a gritos que "se haga justicia por los chicos", y para los que lo hicieron remarcaron que "son unos animales".

Los pedidos de justicia para que los investigadores encuentren a los culpables del triple crimen fueron hechos por los familiares y amigos de la pareja cuando se retiraban junto al cortejo fúnebre al cementerio privado Colonial, donde fueron sepultados cerca del mediodía.

La pareja fue sepultada en sectores contiguos por una decisión de la familia, que decidió hacerlo de esa manera porque "se amaban mucho".  El padre de la mujer, en tanto, fue enterrado en otro lugar y no se descarta que sea trasladado a Santa Fe, su lugar de origen. 

Lo investigadores insistían este sábado en señalar que el triple crimen fue por una venganza, luego de ver que la casa no se encontraba revuelta, no había signos de haberse forzado la cerradura y se encontraron 200 pesos tirados.

Los móviles apuntan a esa hipótesis, mientras que el suegro habría sido asesinado por encontrarse en ese domicilio.

El brutal hallazgo se produjo alrededor de las 22:10 del jueves, cuando un vecino, efectivo de la Policía Federal, se acercó a la vivienda, porque observó que el portón de la misma estaba abierto y se encontró con los tres cadáveres.

Además, en el lugar se encontraban la hija más grande del matrimonio, una nena de 5 años, que estaba escondida debajo de la mesa y sería testigo del hecho, y los mellizos, de corta edad, quienes estaban llorando en el comedor.