en la Argentina a pasos agigantados, con la intención de que los animales que están en casa modifiquen sus conductas.
Es normal, pero no agradable, que los perros o los gatos destrocen la casa cuando los dueños no están, que ladren de manera incesante hasta recibir atención, que le tengan miedo a los ruidos fuertes, que sufran de depresión, estrés, ansiedad y fobias. Por eso, ahora, las familias argentinas se vuelcan cada vez más a los veterinarios y psicólogos especialistas en comportamiento animal, quienes
.
Uno de los especialistas en la materia es Gustavo Bianco, quien estudió Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y se especializó en terapia cognitivo conductual, que se aplica tanto en seres humanos como en animales.
Sobre el tema, Bianco reconoció que "
: la familia se compra un perro para que esté echado en el sillón pero el animal no se queda quieto. La mayoría de los problemas de conducta tiene un componente de aprendizaje de los dueños y del ambiente.
, es decir, que entienda que si se porta bien lo ignoran y si se porta mal capta la atención de todos".
Sin embargo, también explicó que
. La forma de darse cuenta de lo primero es "si dejó de comer, si aumentó o disminuyó su actividad, si bosteza, si tiene conductas de automutilación, si ladra excesivamente", mientras que lo segundo puede estar motivado si ?hay menos salidas, menos caricias, menos contacto visual o recibe menos de lo que solía recibir?
Claro que el de Bianco no es el único caso. Fernando Catrina es titular de la cátedra de etología en la Universidad Católica de Córdoba y jefe del servicio de etología del Hospital Clínico Veterinario. Él es
, publicó el diario
.