Poch tiraba gente al mar porque eran "terroristas de izquierda"

Lo afirmó un compañero de aviación del ex teniente de la Armada que fue detenido en Valencia, tras un pedido de captura internacional realizado por un juzgado argentino en el marco de la causa ESMA

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 Télam 162
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La detención del ex oficial de la Armada, que en los años 80 se fue a vivir con su familia a Holanda y tiene la doble nacionalidad argentina-holandesa, se concretó hoy en el aeropuerto de Manises, Valencia, adonde aterrizó comandando un avión de la compañía de vuelos baratos 'Transavia', propiedad de KLM-Air France, que 40 minutos más tarde tenía previsto regresar a Amsterdam.

Las fuentes judiciales precisaron que quedó involucrado en la llamada 'megacausa ESMA' a partir de una investigación que realizó, en Holanda en diciembre de 2008, el juez Torres, que viajó a los Países Bajos a tomar testimonios a varios pilotos aéreos, compañeros actuales del ex marino, y luego de ello ordenó su captura internacional.

En ese viaje, el magistrado escuchó en la ciudad de Amestelveen a un aviador colega de Poch decir que durante una cena en Bali, Indonesia, éste habría confesado su participación en los 'vuelos de la muerte' y precisó: "Exactamente me dijo cuando de su avión tiraban personas con vida con el fin de ejecutarlas".

También, siempre según las fuentes, contó que el ex marino justificó los "vuelos de la muerte" como forma de eliminación porque, según él, "se trataba de terroristas de izquierdas" y también opinó que las Madres de Plaza de Mayo y otros deudos "no se deben quejar porque sabían que sus hijos y sus esposos eran terroristas".

El testigo dijo al juez que entonces se enojó con Poch porque "uno no puede imaginar cosas tan terribles" y agregó que el aviador argentino-holandés se excusó diciendo que la represión ilegal, a su criterio, "era una guerra" y que los prisioneros arrojados al mar no habrían sufrido porque "habían sido drogados previamente".

Otro piloto que participó de aquella cena relató a Torres que el ex teniente de fragata defendió aquella noche la dictadura argentina de 1976 a 1983, cuando ellos comentaban asombrados que Jorge Zorreguieta -suegro del príncipe holandés Willem Alexander y padre de la princesa Máxima Zorreguieta- había sido secretario de Agricultura del dictador Jorge Videla. "Nos decía que teníamos una imagen errónea de esa época", confió.

Un tercer comandante aéreo afirmó que el supuesto ex represor "tiene dos caras, por un lado puede comportarse como una persona amable pero a su vez tiene algo invisible que lo hace sentirse superior a los demás, puede que ello tenga algo que ver con su pasado como militar".

"Su comportamiento era impresionante, defendía el hecho de haber arrojado gente al mar... Él todavía defiende sus argumentos tras pasar 30 años, cree que tiene razón. Lo ves en su cara, en su ferocidad. Habla de terroristas de izquierda", dijo el piloto y reconoció que "no tengo idea de que lo hayan forzado a que cometiera esas atrocidades".

Torres también interrogó a un copiloto de Poch, que recordó un viaje internacional en el cual el ex marino expresó que los militares de la dictadura "deberían haber matado a todos" y estimó que el ex marino "debe haber tenido cierta responsabilidad a bordo de un avión militar ya que cuando uno vuela con personas a bordo la responsabilidad es del piloto".

Otro testigo explicó que Poch le había confesado que "durante el período de su servicio como piloto del régimen de Videla, él realizó vuelos regulares desde los cuales grupos de personas eran arrojadas de su avión al mar" y que "el objetivo de esos vuelos era matar y deshacerse de los 'terroristas' en la Argentina".

Para ese holandés, el ex piloto de la Armada "todavía está de acuerdo con las cosas que hizo y todavía cree que hizo lo justo. Nos dio la impresión de que no fue forzado a hacerlo y que puede vivir con eso sin problemas emocionales".

Los llamados 'vuelos de la muerte' en aviones navales desde los cuales los secuestrados eran arrojados al mar y al Río de la Plata fueron revelados por los supervivientes de la Escuela de Mecánica de la Armada y en 1995 confirmados por el ex represor Adolfo Scilingo, quien reconoció haber participado en dos y ahora cumple condena a 640 años de prisión, informó el diario El Mundo.