Franco Davín, orfebre de grandes campeones

El entrenador de Del Potro vivió su segunda final de un torneo de Grand Slam. En 2004, Gastón Gaudio le dedicó el título que ganó en Roland Garros. Ahora repitió la historia con Juan Martín, ganador del US Open

Guardar
  162
162

En los títulos finales de la película del US Open 2009, los primeros nombres en aparecer serán los de Juan Martín del Potro y Roger Federer. Sin embargo,  ninguna gran filmación queda en la historia sin los "actores secundarios". Sin ellos, la toma jamás tendría la terminación esperada, sería insuficiente, y es allí cuando entra en escena Franco Davín, el entrenador de Juan Martín.

Como jugador, tuvo varios momentos de esplendor, como cuando ganó los tres títulos de la ATP con los que cuenta: Saint-Vincent (1989), Palermo (1990) y Bucarest (1994). En este último tuvo su tarde consagratoria porque en la final venció al espléndido croata Goran Ivanisevic.

Luego, las constantes lesiones anticiparon su retiro, en 1997, luego de once años de plena competencia.

No quiso Franco que finalizara su aporte a la historia del tenis, y allí tomó una decisión que coronaría con rotundo éxito: la carrera de coach.

Comenzó en 1998 como capitán del equipo de la Fed Cup (la Copa Davis de mujeres), en reemplazo de Martín Jaite. En 1999 comandó al equipo argentino de Copa Davis, que en ese momento ansiaba el regreso al grupo Mundial, que de su mano obtuvo en 2001.

En tanto que su primer discípulo como entrenador fue nada menos que Guillermo Coria, en 2002, con quien ganó seis torneos challengers: Lima, San Pablo, Montevideo, Buenos Aires, Lugano y Prostejov, además del torneo ATP de Buenos Aires, llegando la relación a su final en diciembre de 2002.

El inicio de su momento cúlmine llegó en los inicios de 2003, cuando se hizo cargo de la preparación de Gastón Gaudio, con el que ganó el inolvidable Roland Garros de 2004, ante Guillermo Coria en la final.

Aquel día, que consagró a "La Legión" del tenis argentino, también tuvo su cierre fantástico para Davín, cuando Gaudio, ya con el trofeo de Roland Garros en su poder, y escoltado por Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini, le dedicó el triunfo "a Franco, mi entrenador".

Con el "Gato", además, conquistó los torneos ATP de Viña del Mar, Buenos Aires, Kitzbuhel y Gstaad. El cierre de estos exitosos años fue en el Masters de 2005, el torneo que reúne a los ocho mejores jugadores del año.

Hoy, Franco entrena a Juan Martín del Potro, el tandilense de 20 años que se consagró este lunes como campeón del US Open 2009 venciendo en la final nada menos que a Roger Federer, de la mano de Davín, el orfebre de los grandes campeones.

Más Noticias

Pumas vs América EN VIVO: Pumas pone el 1-0 de la mano de Morales, que logra concretar de penal

Sigue el minuto a minuto del Clásico Capitalino en la Jornada 12 de la Liga MX en directo desde el Estadio Olímpico Universitario

Pumas vs América EN VIVO:

Luke Cresswell, el creador de STOMP, antes de llegar a Buenos Aires tras 16 años: “El ritmo y el humor son universales”

En una entrevista exclusiva con Teleshow, el creador británico cuenta que planea disfrutar la música y la cultura porteñas. Y anuncia que el galardonado espectáculo, que se presentó en 50 país, llegará con nuevas coreografías y desafíos sobre el escenario

Luke Cresswell, el creador de

La foca más grande del mundo y su piojo: un vínculo oculto y milenario que revela secretos del océano

En el marco del Día Internacional del mamífero, un equipo de científicos, que incluye argentinos, develó cómo un diminuto parásito puede sobrevivir en condiciones extremas junto a una de las mayores especies marinas del hemisferio sur

La foca más grande del

Fabio Alberti regresa al teatro con Peperino Pómoro y revive el humor de los ‘90: “Cada día se me ocurren cosas nuevas”

En exclusiva con Teleshow, el actor adelantó detalles de “La Apocalipsis Existe”, su nueva obra que reúne a sus personajes legendarios y suma sátira y delirio

Fabio Alberti regresa al teatro

“Sabía que me estaba engañando pero igual seguía viéndolo”

La necesidad de que alguien resolviera mis problemas de una vez por todas era el campo fértil para consentir aquel engaño. Aunque no siempre el problema es que los demás nos mienten. A veces elegimos no ver, creer a ciegas

“Sabía que me estaba engañando