Una vez completadas las obras se prevé que alcanzará una capacidad para operar de 13 millones de pasajeros anuales y una superficie total de 130.000 metros cuadrados.
Esta primera etapa que estará terminada para septiembre del año próximo y requiere una inversión de u$s40 millones, contempla la construcción del nuevo edificio que se destinará a atender los vuelos domésticos y que podrá atender 2,5 millones de pasajeros anuales que realicen trayectos de cabotaje.
Las tareas, que no impiden la normal actividad del aeropuerto, incluyen ampliar la capacidad operativa (con un incremento de la superficie) de la plataforma de cargas, construir una nueva vialidad de ingreso, nuevos puesto de control y servicio de extinción de incendios.
Trabajos de preparación
Pero en esta oportunidad para construir, previamente habrá que demoler la terminal ?C?. Esa tarea comenzó el pasado 2 de este mes se extenderá por un período de 20 días hábiles con jornada completa. En ella trabajan 30 personas y se utilizan dos máquinas retroexcavadoras con mordaza que están en permanente tarea durante 8 a 10 horas por día.
Según el proyecto de obra, la nueva terminal de Ezeiza se organiza a partir de un conjunto de edificios conectados entre sí para lograr la mejor relación posible con las situaciones existentes como pistas, plataforma, red vial y construcciones circundantes.
Se conservan y refuncionalizan los sectores de la Terminal A que junto a un edificio totalmente nuevo presentan una única terminal internacional y de cabotaje.
El sector extremo sur se dedicará a las operaciones de cabotaje, con áreas flexibles que podrán ser utilizadas para operaciones internacionales prioritariamente y en base a la demanda.
El nuevo Ezeiza contará además con 5 posiciones nuevas para el estacionamiento de aviones, 17 mangas de embarque; una nueva torre de control y 4.500 puestos en el parking, 100 posiciones de check in, 30 posiciones de Migraciones, 40 puertas de embarque.