Una beba recién nacida que cayó desde el primer piso de un edificio se encuentra en buen estado de salud y se recupera en la Maternidad de la ciudad de Tucumán.
La pequeña, a la que llamaron Milagros porque no sufrió ninguna herida importante a pesar del tremendo impacto, sólo presenta un problema respiratorio menor, según explicó la directora de la Maternidad, Rosana Chahla.
"Es un milagro que no tenga nada, ni un rasguño, según reflejan los estudios realizados", destacó Chahla. Milagros se encuentra internada desde ayer en la sala de terapia y es asistida con oxígeno debido a unos leves inconvenientes respiratorios que presenta, algo que los médicos consideran normal en un recién nacido.
Por otra parte, también fue internada en la Maternidad la madre de Milagros, una joven de 22 años que se encuentra con custodia policial por ser la principal sospechosa de haber arrojado a la beba.
Los investigadores sostienen que la joven, oriunda de Los Ralos, localidad ubicada al este de la capital tucumana, arrojó ayer a la beba desde un departamento del edificio de Marcos Paz 623, donde trabaja, hacia el patio de un edificio vecino.
La pequeña cayó sobre un plástico extendido entre dos sogas, lo que amortiguó el impacto y salvó su vida. Personal de la comisaría primera inició la investigación y encontraron restos de sangre en una pequeña ventana del baño del departamento donde trabaja la madre de la beba.
La fiscal Teresita Marnero intervino en el caso y espera tomar declaración a la joven en las próximas horas para saber lo que provocó la caída de Milagros.