Debido a la sucesión de hechos de violencia protagonizados por adolescentes, en su mayoría alcoholizados, a la salida de los boliches cada fin de semana llevó a que el gobernador bonaerense Daniel Scioli analizara la posibilidad de controlar el cierre de los boliches, medida que alcanzaría el establecimiento de un horario tope de funcionamiento.
Esta iniciativa no es nueva en el continente. Muchas otras ciudades fijaron normativas similares para limitar la vida nocturna y controlar el consumo de alcohol, sobre todo en menores.
En Santiago de Chile, por ejemplo, las discotecas tienen permitido funcionar entre las 19 y las 4 los días de semana, y hasta las 5 los días sábados y festivos. En el resto de Chile, los alcaldes pueden fijar ?previo acuerdo con el Concejo Deliberante local- horarios especiales para zonas residenciales y turísticas. No obstante, todas estas restricciones se suspenden en las Fiestas Patrias y Año Nuevo.
En el caso de la venta de alcohol, la capital chilena fijó que las "botillerías" (locales de expendio) pueden funcionar entre las 21 y la 1 los días de semana, y hasta las 3 los sábados y días festivos. En tanto, los bares y restaurantes lo deben hacer entre las 21 y las 4 de lunes a viernes, y entre las 21 y las 5 sábados y días festivos.
Por su parte, en todo Uruguay existe una ley, la 17.243, en cuyo artículo 75 se prohíbe el expendio o suministro de bebidas alcohólicas o su ofrecimiento a cualquier persona entre las 0 y las 6. En tanto, el artículo 186 de la Ley 17.823 no permite la concurrencia de jóvenes menores de 18 años a locales nocturnos. Tampoco se les puede vender, bajo ningún concepto, alcohol (art.187).
En Río de Janeiro no existe un límite de horario para el cierre de los boliches y bares. Las características propias de la ciudad, que tiene al turismo como uno de sus principales motores, hizo que los lugares de esparcimiento abran entre las 21 y las 22 y no tengan un cierre prefijado.
Nueva York es otra de las urbes en las que se estableció un horario límite para los locales nocturnos. La hora de cierre habitual de las discotecas es las 4, aunque muchas permanecen abiertas toda la noche. Además, la ciudad ofrece alter-hours para permanecer en las calles hasta más allá de la madrugada.
La edad mínima para consumir alcohol en todos los Estados Unidos es de 21 años. La compra requiere de la presentación de un documento con foto.