Entre los heridos se encuentran tanto trabajadores en huelga como policías, informó hoy la televisión YTN. Otros medios hablaron incluso de 100 trabajadores heridos.
Un comando policial aterrizó incluso por helicóptero en el tejado del lugar, donde comenzaron los choques.
La fábrica se vio convertida, según YTN, en un "infierno de fuego y humo" que recordaba a un campo de batalla. Los trabajadores, que protestan así desde mayo por los despidos, se defendieron de los gases lacrimógenos utilizados por la policía con bobmas incendiarias y hondas.
Anteriormente la policía no había intervenido por preocupación por la existencia de posible material incendiario en el lugar.
Ssangyong, la más pequeña de las automotrices surcoreanas, anunció en abril el despido de 2.650 trabajadores, más de un tercio de su plantilla. Unos 1.670 abandonaron el trabajo voluntariamente, pero más de 1.000 iniciaron las protestas, que han interrumpido la producción.
La ruptura del diálogo de la empresa con los sindicatos ante las diferencias sobre la cifra de despidos hace temer una pronta insolvencia de la firma.