La decisión de Horacio Usandizaga de retomar la presidencia del club y la respuesta negativa de Edgardo Bauza a la proposición que se le hizo para que cubra la vacante en el puesto de entrenador fueron las principales novedades que surgieron durante la jornada del viernes en Rosario Central.
Durante la noche Usandizaga se sintió reconfortado por una manifestación de 700 de sus partidarios y se comprometió a regresar hoy mismo a la conducción de la entidad, aunque aclaró que también quiere que vuelvan con él su hijo, que es asesor legal, y el protesorero Matías Moamed. El "Vasco" había pedido licencia el pasado lunes y un manto de dudas se posó sobre su continuidad como presidente de la institución rosarina.
"Me voy a quedar, pero ustedes van a tener que confiar en mí. El hombre es esencialmente falible, el único infalible es Dios. Yo me equivoqué y nos podemos equivocar, pero quiero que tengan la certeza de que somos gente honesta, y si hay algún acto de manera deshonesta me lo vienen a decir a mi", se comprometió Usandizaga padre, en declaraciones que difundió La Capital de Rosario en su página de Internet.
Pero agregó: "También necesito dos cosas para volver: a mi hijo y al protesorero, el Turquito Moamed, que es un excelente tipo y gran colaborador. Yo le dije a mi hijo que solo no puedo", precisó el visceral dirigente rosarino.
Por otra parte, las autoridades del club que se ocuparon en las últimas jornadas de buscarle sucesor a Miguel Angel Russo se vieron imposibilitados de alcanzar un acuerdo con el Patón Bauza, ya que fundamentalmente hay diferencias ecónomicas importantes, pero tampoco es factible acceder a los refuerzos que solicitó