El violador de Nogués, condenado a 31 años y 7 meses de prisión

La Justicia le aplicó una dura condena al acusado, quien abusó de seis mujeres en el 2006. "Se tiene que pudrir en la cárcel", dijo una de las víctimas en C5N

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La Justicia le aplicó una dura condena al acusado, quien abusó de seis mujeres en el 2006. "Se tiene que pudrir en la cárcel", dijo una de las víctimas en C5N

El Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Martín condenó a 31 años y siete meses de cárcel a Guillermo Irineo Martínez, un violador serial que en 2006 abusó de seis jóvenes en la localidad bonaerense de Pablo Nogués, partido de Malvinas Argentinas, aprovechando que buscaban trabajo, informaron fuentes judiciales.

?No podía salir a la calle de lo que sufrí?, dijo Alejandra, una de las víctimas, al conocer el fallo. ?Le digo a las víctimas que denuncien, que no tengan miedo. Están todos los grupos para apoyarlos?, añadió en C5N.

?Estoy feliz porque se hizo Justicia. No puedo esperar más. Este mes no dormí esperando este momento. A partir de ahora voy a dormir, voy a vivir?, sostuvo.

Otras de las mujeres abusadas indicó: ?No tengo más lágrimas para llorar. Estoy muy contenta, muy feliz. Se tiene que pudrir en la cárcel?.

Silvia Weksel, abogada de AVIVI (Ayuda a Víctimas de Violación), destacó: ?Esto es muy importante y es para que los demás fiscales no opten por lo cómodo?.

La fiscal de juicio, Amalia Belaunzarán, solicitó para Martínez la pena de 40 años de prisión por los delitos de abuso sexual agravado por acceso carnal y el uso de arma (seis hechos en concurso entre sí) y robo.

El primer caso fue en junio de 2006 en una casa abandonada donde violó a Cinthia, la mayor de sus víctimas -tenía 22 años al momento del hecho-, quien hoy dialogó con la prensa y dijo que le encantaría que a su violador le den 40 años de cárcel porque le "destruyó la vida".

Los otros dos episodios fueron en septiembre de 2006 en una obra en construcción, donde primero abusó de un grupo de tres chicas en simultáneo y luego de dos amigas.

El modus operandi de este violador era llamar por teléfono a las chicas que ofrecían sus servicios de niñera o mucama pegando avisos o panfletos en la estación de Pablo Nogués y los locutorios y comercios de la zona.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que en el juicio quedó acreditado que con la excusa de ofrecerles trabajo, Martínez citaba a sus víctimas en la estación de Pablo Nogués y allí les mentía y les decía que lo acompañaran hasta su casa para conocer a su mujer y su hijo.