Chabán: "La culpa la tuvieron los tres idiotas que nadie controló"

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 Nicolás Stulberg 162
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El empresario y principal acusado de la tragedia de Cromañón aseguró hoy a la Justicia que los culpables fueron "tres imbéciles, idiotas", que "no pueden ser controlados por nadie", luego de explicar los cambios de costumbres del público que asiste a boliches.

Así lo manifestó Chabán al declarar por cuarta vez ante el Tribunal Oral 24 en el juicio oral que se lleva adelante por la tragedia del 30 de diciembre de 2004.

"Nadie puede controlar a tres idiotas, imbéciles, violentando el bien común", dijo Chabán en su breve declaración al realizar un discurso sobre los "jóvenes sin límites".

El propio Chabán pidió declarar para explicar los cambios en los comportamientos del público en los locales nocturnos en los últimos 40 años, mientras las normas que regulan su funcionamiento se mantuvieron sin modificaciones.

Recordó que cuando decidió habilitar, en los años 80, el Café Einstein, "en una época en que los pubs habían generado una revolución", el permiso consignaba que se trataba de un "café-bar".

Chabán habló del "desfalco de la normativa" vigente en materia de habilitaciones y se remontó hasta 1968, cuando el "contexto internacional se enmarcaba en el Mayo Francés, el LSD, el pop-art, los Beatles, la Revolución Cubana y Astor Piazzola".

Explicó que la normativa que categorizó a los lugares nocturnos como "Local Bailable Clase C" es de ese año, cuando "no había ni idea de lo que eran los recitales", y se mantuvo, con mínimas modificaciones, hasta que ocurrió la tragedia de Cromañón.

En un momento de la audiencia, Chabán hizo sonreír por primera vez al público, cuando recordó que por aquellos tiempos los lugares de baile "tenían mesa y sillas, la luz muy baja, los hombres caminaban como tontos y se acercaban a una chica, que tal vez estaba con su mamá, y le decían: '¿querés bailar?'".

Luego de relatar los cambios de costumbres, llegó al "pogo", una práctica habitual en los recitales hoy, de contacto físico permanente y ciertamente frenético entre el público al compás de la música. "Música que, por otra parte, pasó de un nivel de 97 decibeles a 127",según explicó.

Chabán quiso dejar en claro que la normativa no evolucionó junto con las costumbre, y que los encargados de aplicarla la desconocían en sus tramos fundamentales.

El acusado podría pedir volver a declarar al menos en dos oportunidades más, según dejó trascender su defensa.

El relato de un inspector
Por la mañana declaró un testigo, un abogado que se desempeñaba como inspector del gobierno porteño, quien corroboró que por la época de la tragedia, el área encargada de controlar los locales nocturnos se caracterizaba por ?paupérrimos recursos; mucho volumen de trabajo y poca disponibilidad de personal?.

Se trata del ex inspector Mario Esteban Mazzini, quien explicó que por una decisión administrativa del gobierno de Aníbal Ibarra el área encargada de los controles fue desmantelada y pasó ?de 300 inspectores a 11?.

Además de Chabán son juzgados su ex mano derecha Raúl Villareal, tres ex funcionarios públicos, dos ex jefes policiales y los integrantes del grupo Callejeros que actuó la noche de la tragedia.