Se proyectará mañana a las 21 en el Hoyts Abasto en la Competencia Nacional del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Un film entre el drama y la comedia que pone en cuestión las identidades sexuales
Con un bagaje que mezcla estudios de cine y teatro, y un corto que compitió en Cannes y en Sundance, Marco Berger eligió para su primer largo una historia de personajes, apoyada en el trabajo de los actores. Su fuerte son las conversaciones y los sobreentendidos. Una módica selección de locaciones, abundante en terrazas desde donde se atisban los grises techos porteños, sirve de escenario para un drama (¿o es comedia?) dialogado.
Bruno (Manuel Vignau) sufre el abandono de su novia; detrás de un rostro calmo, displicente, su mente planea una venganza fría y dulce. Ella, moderna, sigue viéndolo de vez en cuando pero tiene otro novio, Pablo (Lucas Ferraro).
Por su lado, Bruno se hace amigo de Pablo con la idea de erosionar la pareja, quizá presentándole a otra mujer. Pero sobre la marcha surge la posibilidad de un plan B, más efectivo aún, que pondrá en cuestión su propia sexualidad.
?La película se filmó en diez días y con muy bajo presupuesto?, cuenta Berger. Algunos problemas a la hora de pedir financiamiento en el Incaa (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) hicieron que el director se decidiera a filmar de todas maneras, con la ayuda de dos productoras jóvenes (Oh My Gómez y BrainJaus), amigos y compañeros cineastas para cubrir diferentes roles en rodaje. Los actores, Manuel Vignau (Bruno) y Lucas Ferraro (Pablo), repiten la dupla de su primer cortometraje en fílmico, Una última voluntad. ?Ambos actores habían respondido muy bien en mi primer trabajo y tenían cierta química que pensé podía volver a funcionar en este proyecto?, agrega Berger.
Sobre su relación con el cine, el joven director (sólo tiene 30 años) dice que su historia ?arrastra años de deseo?. A los 16 escribió su primer guión de largometraje con un amigo, y recién nueve años después empezó a estudiar. ?Fue luego de tres años de vivir en Noruega, la tierra de mi padre, donde conseguí una beca para la Universidad del Cine, en Argentina?.
Allí filmó ?El reloj?, que fue estrenado en Cinefondation (Competencia de escuelas de cine) en el marco del Festival de Cannes. El cortometraje recorrió diferentes festivales, entre ellos el Festival de Cine de la Habana. Según Berger, la respuesta que tuvo el cortometraje ayudo a la decisión de embarcarse en su primer largometraje.
Ahora, Marco Berger llega al Bafici con Plan B: ?Es el final de un camino que empezó en el estreno de ?Mundo Grúa?, que revelaba las posibilidades de hacer cine de una forma diferente. Llegar a Bafici y estar en competencia nacional me demuestra haber recorrido un buen camino con el cine y concretar los sueños que se disparan por causa de otros directores que demuestran que se puede?, comenta.
Además, el director cuenta que Plan B está inspirada en situaciones que experimentó él mismo, en su mayoría.
?Siempre comento que tengo una especie de imán con heterosexuales en estado de confusión. Esta atracción surge en principio cuando descubren que soy gay, que no tengo problema en contarlo y encima no cumplo con las expectativas de lo que se entiende por gay. Yo podría ser cualquiera de sus amigos. Plan B muestra la tensión que hay muchas veces entre hombres y que se niega o esconde por lo que todavía implica cultural y socialmente?.