El Servicio Meteorológico echó la culpa a los radares por la tormenta de Rosario

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La tormenta de ráfagas de viento de más de 90 kilómetros por hora y la caída de granizo que sacudió la noche de Rosario el pasado 2 de febrero tuvo como consecuencia una cadena de críticas hacia el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) por no haber previsto el temporal.
 
La falta de radares es la principal causa que antepone el SMN para explicar por qué no pudo alertar a tiempo sobre la terrible tormenta que azotó Rosario.
 
Según un comunicado emitido por ese organismo el alerta publicado ese día "indicaba la probabilidad de ocurrencia de chaparrones y algunas tormentas sobre la zona". Sin embargo, en un posterior aviso sobre "granizo y ráfagas de viento" no advertía sobre Rosario, sino sobre otro amplio abanico de localidades de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.
 
"Se decide efectuar avisos de corto plazo, el primero a las 17.36 horas previendo la ocurrencia de 'tormentas muy fuertes con ráfagas y caída de granizo' para Marcos Juárez, Cañada de Gómez, Casilda, Máximo Paz, Monte Maíz y Venado Tuerto, posteriormente se actualiza a las 19.13 horas abarcando ahora a Pergamino, Junín, Bragado, Chivilcoy, Carmen de Areco, Baradero y San Nicolás", explica el comunicado. En ningún caso se nombra a Rosario, la ciudad afectada.

Según el SMN -dependiente del Ministerio de Defensa conducido por Nilda Garré- "del estudio posterior, en las imágenes satelitales pudo observarse los topes nubosos de la tormenta que afectó a la ciudad de Rosario a las 21 horas", dice el comunicado y agrega "este núcleo no se observa en las imágenes del radar de Pergamino debido a la atenuación sufrida provocada por los intensos ecos cercanos a la ubicación del radar".
 
"De las imágenes del radar de Ezeiza (ver imágenes 4 y 5) tampoco se tuvo información sobre este núcleo, debido a que se encuentra en el borde del área de rastreo, y a la atenuación por las tormentas existentes", continúa la carta.