La justicia de los EEUU declaró culpables a cinco dirigentes de una institución de caridad musulmana por apoyar el terrorismo. Podrían recibir más de 35 años de cárcel.
El dictamen fue emitido por un tribunal federal contra los dirigentes de la Fundación de Tierra Santa para la Ayuda y el Desarrollo que operaba desde Richardson, un suburbio de Dallas (Texas), dijeron fuentes judiciales.
Según las fuentes, este es el mayor caso relativo a financiación del terrorismo en los Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El veredicto fue anunciado después de ocho días de deliberaciones y luego de que un primer juicio terminara anulado en octubre de 2007, tras casi dos meses de testimonios y 19 días de discusiones.
El grupo fue acusado de canalizar millones de dólares al grupo militante palestino Hamas, declarado organización terrorista por el Gobierno de los Estados Unidos en 1995.
Las fuentes dijeron que los acusados aseguraron que la institución, considerada la mayor de carácter musulmán en los Estados Unidos, sólo realizaba tareas de ayuda humanitaria en programas de bienestar para niños huérfanos palestinos.
Los activos de la organización fueron incautados por el Gobierno de los EE.UU. en 2001 en una decisión que el presidente George W. Bush calificó entonces como "otro paso en la guerra contra el terrorismo".
No obstante, las fuentes aclararon que los convictos por un total de 108 cargos criminales no fueron acusados de financiar directamente atentados suicidas o la violencia terrorista.
Señalaron que se les acusó de contribuir de forma ilegal a sostener a Hamas después de que los Estados Unidos incluyera a esa organización entre los grupos terroristas.
Los acusados fueron identificados como Ghassan Elashi, Shukri Abu-Baker, Mufid Abdulqader, Abdulrahman Odeh y Mohamed El-Mezainj.
Las fuentes indicaron que los cinco podrían ser sentenciados a 15 años de cárcel por apoyar a grupos terroristas y a 20 años por lavado de dinero.
En declaraciones a la edición en internet del diario The New York Times, Khalil Meek, un portavoz de la comunidad musulmana, afirmó que los acusados son inocentes.
"Durante los últimos dos años hemos visto desarrollarse este proceso y no hemos visto ninguna prueba de un acto criminal que haya sido presentada al jurado. Este jurado determinó que la ayuda humanitaria es un crimen", denunció.
Los abogados del grupo proyectan apelar el veredicto y "estamos convencidos de que ganaremos", manifestó.
Por su parte, Patrick Rowan, un fiscal para seguridad nacional, señaló que el veredicto "es un hito histórico en los esfuerzos de los Estados Unidos contra los que financian el terrorismo".
Añadió que la fundación utilizaba la caridad para recolectar y canalizar millones de dólares para la infraestructura de Hamás.
"Este juicio demuestra nuestra resolución por garantizar que los esfuerzos de ayuda humanitaria no sean aprovechados como mecanismo para disfrazar y permitir el apoyo a grupos terroristas", anotó Rowan.