Se trata de Ricardo Luciano Molinas, hijo de quien fuera el Fiscal de Investigaciones Administrativas del gobierno de Raúl Alfonsín, quien será indagado por la Justicia de Santa Fe por los delitos de estafa procesal y falsedad ideológica, reprimidos con penas de hasta 6 años de prisión, según informaron fuentes judiciales a Infobae.com.
Los voceros indicaron que Janice Muller, viuda del empresario español José María Juan Leonardo Chalbaud y Sanginés, denunció que el letrado realizó una maniobra para perjudicar a las legítimas herederas de la fortuna de su esposo.
Según se indicó, la herencia está integrada por campos que suman 10 mil hectáreas en la provincia de Santa Fe, dos departamentos en la Capital Federal ubicados en Tagle al 2700 y Guise al 1600, propiedades en España, de donde era oriundo el empresario, y varios vehículos.
Luego de su muerte, ocurrida el 28 de marzo pasado, se conocieron dos testamentos redactados de su puño y letra dos días antes, en los que dejó la propiedad de todos sus bienes a su hija (de por entonces cinco meses), y el usufructo vitalicio de ellos en partes iguales a su pareja, Janice Muller y a su propia madre, Carmen Sanginés, quien vive en España.
Francisco García Santillán, abogado de Muller, explicó que los dos ejemplares habían sido elaborados para que se los presentara en la Argentina y en su país de origen, y así simplificar futuros trámites a las tres herederas.
Dos semanas después de la muerte, Molinas, quien había sido anteriormente abogado de la familia del empresario, se presentó anunciando que además de los dos testamentos firmados por el empresario fallecido, existía un tercero, por escritura pública, donde se lo designaba albacea y administrador de la fortuna legada.
"En ese documento no estaba la firma de Sanginés, pues según Molinas, en el momento de redactarlo, supuestamente dos días antes de la muerte, tenía suero en una mano, aunque en esa misma fecha firmó los dos testamentos a favor de su hija, su mujer y su madre", explicó su abogado García Santillán.
En la denuncia la viuda sostuvo "el despojo no sólo de mis bienes, sino también, y esto es mucho más importante, de los de mi hija y de los pertenecientes a la madre de mi marido, quien también ostenta la calidad de heredera".
"La firma de mi marido no se encuentra plasmada en la escritura exhibida por Molinas por la sencilla razón de que, al momento de armarse el engañoso documento, ¡él ya se había muerto!", aseguró Muller ante la Justicia.
La mujer añadió que el cuestionado letrado inició la sucesión de Sanginés de manera inconsulta, cuando un albacea sólo puede hacerlo si la familia es negligente al respecto, "cosa que no sucedió", y para ello "ni siquiera pidió el certificado de nacimiento" de la menor.
En el testamento invocado por Molinas, se alude a "instrucciones escritas" del empresario a la escribana, "pese a que pocos renglones antes se había explicado que no podía mover la mano por el suero que le colocaron", órdenes que nunca aparecieron y provocaron que también la profesional fuera llamada a indagatoria.
Además, "de los tres testigos supuestos de la lectura del testamento falso, dos no sólo comparten el mismo domicilio sino también el mismo número de Documento Nacional de Identidad", indicó el abogado de la familia.