Otro "archivo del terror" había sido hallado en Lambaré, el 22 de diciembre de 1992.
Martín Almada, un luchador de los derechos humanos que recibió la denuncia de parte de un cadete, se lamentó de que una vez más las víctimas tuvieran que encontrar parte de los documentos de la dictadura de Stroessner y no precisamente las autoridades.
Almada había sido uno de los que descubrió el "Arhivo del Terror" en 1992.
Según publicó el sitio paraguayo Última Hora, "entre los documentos encontrados están cédulas de identidad de personas que fueron detenidas en la época de Stroessner (1954-1989)", dijo el senador liberal Luis Alberto Wagner, uno de los que llegó hasta el lugar ubicado en Estrella y Montevideo, de Asunción.
En ésa época el local funcionaba como sede del Ministerio del Interior y el lugar aparentemente era ocupado el ex ministro Sabino Agusto Montanaro, hoy asilado en Honduras.
En el lugar también se encontraron diarios de la época y restos de botellas; hasta ahora no se hallaron restos humanos.
Según Almada, en las "salas de tortura" ahogaban a paraguayos y extranjeros. "Opoí upepe (tiraban ahí a) argentinos, chilenos, uruguayos y paraguayos", afirmó.
Almada exige a la Cancillería Nacional que el ex secretario de Estado, que se encuentra asilado en Honduras, rinda cuentas ante la Justicia paraguaya.
El anterior hallazgo
El 22 de diciembre de 1992 una comitiva policial-judicial, con la participación de Martín Alamada y algunos legisladores de la oposición, habían descubierto en el Departamento de Producciones de la Policía, en la ciudad de Lambaré -a 20 minutos de Asunción- el más grande acervo documental de la dictadura stronista.
Al día siguiente fue clausurado el centro de Asuntos Técnicos, conocido como La Técnica, el centro especializado contra comunistas. En ese sitio también fueron hallados importantes paquetes de documentos del régimen despuesto en febrero de 1989 y elementos de tortura.
Los documentos encontrados entonces permitieron incorporar importantes evidencias en las causas judiciales abiertas por desaparición forzada, (caso Mario Schaerer Prono, los hermanos López, etc) y permitieron reconstruir completamente 2 casos de la internacional del terror conocida como Operativo Cóndor contra los argentinos y uruguayos Nelson Santa Scotto, Marta Landi, Fernando Logolusso y otros.
Ahora, 16 años después vuelven a aparecer partidas de evidencias tomadas por la policía secreta de Stroessner que duró en su mandato dictatorial por 34 años y 9 meses imponiendo un régimen opresivo con un saldo de miles de exiliados políticos, cientos de desaparecidos y miles de perseguidos, apresados y torturados.