Inmediatamente lo llamó, para descubrir que el problema era grave, pero de una naturaleza distinta a la que imaginó inicialmente:
La serie turca
(Plata), traducida al árabe como
(Luz), es un culebrón turco alrededor de un matrimonio joven y guapo; la "orgullosa" Noor y el "rico caballero" Mohannad.
El secreto de la novela es que "la relación entre marido y mujer de la ficción es el amor ideal con el que sueñan muchas mujeres árabes, explica Yusuf Al Sharif, corresponsal de la cadena de televisión árabe
en Turquía. Nunca habían visto este tipo de relaciones en las telenovelas anteriores".
Por supuesto que en Oriente se habían visto antes relaciones entre iguales, procedentes de la televisión occidental, pero
,
o
les resultaban tan chocantes que no tenían un sitio donde enganchar a su propia realidad.
Además, es la primera es que doblan las series al árabe de a pie, el lugar del habitual árabe culto, casi de diplomáticos, que no tiene sentido para la mayor parte de la audiencia.
Y seguirá subiendo: Turquía ya ha exportado 18 series a 22 países por unos 3 millones de dólares, y varios canales de televisión de Japón, Tailandia, Singapur, Indonesia y Malasia están interesados en comprar.
Esta situación ha despertado la ira de los líderes religiosos más conservadores, especialmente los de Arabia Saudí, que han tachado a la serie de "antiislámica" y han pedido que no se vea. Sin mucho éxito; por suerte o por desgracia, las telenovelas turcas hablan hoy con voz mucho más alta que los imanes.