La presidente Cristina Kirchner decidió este martes a la noche que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial asuma el control de la comercialización de precursores químicos a la elaboración de drogas peligrosas.
De este modo, el Gobierno busca evitar que los laboratorios argentinos se dediquen a venderle sustancias claves a los narcotraficantes para la fabricación de estupefacientes.
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, celebró la decisión de pasar a un organismo técnico el control y dijo que es clave el análisis de "cada gramo que se mueva por el país". "Si no se controla, surge la posbilidad de que se desvíen los precursores a los estupefacientes, como venimos denunciando nosotros desde hade dos años", dijo.
Además, el funcionario responsabilizó al Sedronar, que hoy en día es la autoridad de aplicación en la materia, por no haber actualizado en sus últimos años la lista de los precursores que pueden derivar en drogas peligrosas, como la efedrina.
Las críticas del funcionario estuvieron dirigidas en especial a Gabriel Abboud, quien minutos antes había exigido en una entrevista la sanción de una ley para penalizar el desvío de los precursores químicos.
El debate por la ley
Un proyecto clave para penalizar la elaboración de químicos que se utilizan en el desarrollo de drogas peligrosas duerme en los cajones de la Cámara de Diputados, a pesar una advertencia de la OEA para que la Argentina sancione inmediatamente un plan para sancionar estas conductas.
Es más, en las últimas horas el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, remitió un escrito a los legisladores para que el plan continúe por siempre en el letargo y no sea sancionado.
"Cuando se realiza una ley hay que definir mil cosas y si este texto se aprueba como está, van a llover miles de pedidos de inconstitucionalidad en la Justicia", explicó el Ministro en C5N.
Su precursora, la senadora Sonia Escudero, explicó en C5N que es vital la sanción de la ley porque en la Argentina existe un vacio legal que permite el libre accionar de los laboratorios que se dedican a la fabricación de químicos que se utilizan para el desarrollo de drogas peligrosas, tal como sospechan los investigadores que podría haber sucedido en el triple crimen mafioso de General Rodríguez.
?Por ejemplo, la hoja de coca boliviana no sería un estupefaciente sin los precursores químicos que se fabrican en la Argentina?, ejemplificó la legisladora.
Justamente, se cree que los empresarios asesinados en General Rodríguez y los colombianos baleados en un shopping de zona norte estaban relacionados con este tipo de actividades, que en el país aún no son penadas y que podrían transformar a la Argentina en una cuna de laboratorios con nexos con narcos de todo el mundo.
?El ministro de Seguridad presentó una nota pidiendo que no se apruebe esto, porque dice que estamos penalizando intenciones. Los pensamientos no se penalizan. Lo que nosotros buscamos es que se sancione el desvío de alguien que le vende a un fabricante y sabe que el químico va a terminar convirtiéndose en un estupefaciente?, indicó Escudero.