"En una confrontación tan intensa como la actual, donde se presentan centenares de combates diariamente y miles de hechos de guerra por todo el territorio nacional, es entendible que se presenten además de muertes, capturas de integrantes de las fuerzas en lucha", señala la organización alzada en armas en un comunicado publicado por Anncol (Agencia de Noticias Nueva Colombia).
El llamado "Secretariado del Estado Mayor" de las FARC señala que "es lógico" que la guerrilla y las familias de los guerrilleros presos los quieran "libres, lejos del oprobio y la humillación de las cárceles gringas (EE.UU.) y de los calabozos de máxima seguridad de Colombia".
Ante ello, anotan, "mantenemos la propuesta de intercambio humanitario" y enseguida, y por primera vez, entrega un listado de los rehenes que dice mantiene como "prisioneros de guerra".
El ex parlamentario Óscar Tulio Lizcano, el diputado regional del Vale del Cauca (suroeste) Sigifredo López y el ex gobernador del departamento del Meta (centro-este) Alan Jara son los tres políticos que aún permanecen cautivos.
En el listado también figuran el coronel Luis Mendieta Ovalle, los capitanes Enrique Murillo Sánchez y Guillermo Solórzano, y el teniente William Donato Gómez.
Igualmente aparece el cabo segundo Pablo Emilio Moncayo, que fue tomado cautivo el 17 de diciembre de 1997 y cuyo padre, el profesor Gustavo Moncayo, ha emprendido a pie varias travesías de miles de kilómetros para reclamar el intercambio humanitario.
En el mismo escrito los rebeldes reiteran críticas al Gobierno del presidente Álvaro Uribe, aluden a los escándalos de los nexos entre políticos y paramilitares, y la investigación por las presuntas dádivas a algunos parlamentarios que, con su voto, permitieron una reforma para la reelección del gobernante en 2004.
Señalaron que respetan "profundamente el sentimiento mayoritario de quienes marcharon el pasado 20 de julio por la paz y la libertad, sin permitir el manoseo del Gobierno ni la manipulación reeleccionista".