En un comunicado dado a conocer por la Secretaría Pro Tempore, ejercida por México, se expresa que los países miembro del Grupo de Río se suman "al llamado del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y de otros actores regionales y globales en favor de la restauración del orden constitucional y democrático" en Mauritania.
Los 21 miembros del mecanismo de consulta y concertación política Grupo de Río también exigen la "pronta liberación del presidente y a la del primer ministro" de Mauritania, en poder de los militares que realizaron el golpe de Estado.
Los países miembro del Grupo de Río son: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
El golpe de Estado
Varios generales que habían sido destituidos de sus puestos en la cúpula militar del país encabezaron una asonada contra el presidente Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdallahi, el primer presidente democrático del país.
Abdallahi había llegado al poder en marzo de 2007 en unas elecciones avaladas por la comunidad internacional que supusieron el primer paso en el camino hacia la democracia del país que consiguió si independencia en 1960.
El jefe de la Guardia Presidencial de Mauritania, el general Mohamed Abdelaziz, que había sido destituido por el presidente junto a otros generales que formaban la cúpula militar, tomó el Palacio Presidencial en Nuakchot, capital del país.
A su vez, retuvieron al presidente Abdallahi y al primer ministro, Yahya Uld Ahmed El Waghef, y al ministro del Interior, y se hicieron con otros edificios públicos, entre ellos la televisión y la radio estatales.
Los sucesos fueron el resultado de varios meses de grave crisis política, agravada recientemente. En mayo, el presidente destituyó al Gobierno, que no supo hacer frente al alza de los precios de los alimentos, y nombró otro, en el que no estaba el principal partido de la oposición y el islamista Tawassoul.
El nuevo Gobierno dimitió en bloque en julio antes de someterse a una moción de censura. Además, se produjo una deserción en masa de diputados del partido de Abdallahi, que anunciaron una nueva coalición.