El hermano de líder de FARC dice que ?lucha armada no tiene sentido?

El concejal bogotano Roberto Sáenz, hermano del nuevo jefe de las FARC, "Alfonso Cano", advirtió sin embargo que no intentará una mediación con la organización guerrillera basada únicamente en el vínculo familiar

Guardar
  162
162

Sáenz, de 52 años, es concejal por el Polo Democrático Alternativo (PDA), una coalición de partidos de izquierda que constituye la principal oposición al presidente Álvaro Uribe, y es uno de los seis hermanos de Cano, siete años mayor y cuyo verdadero nombre es Guillermo León Sáenz.

"Esta democracia, así sea la más limitada y con todas las dificultades, tenemos que defenderla, ensancharla y fortalecerla", dijo el concejal en una entrevista publicada por el diario bogotano El Tiempo, y subrayó que la política es "la forma más civilizada de conducir una sociedad".

Roberto Sáenz afirmó que "hay que hacer un esfuerzo" para crear una fórmula de entendimiento con las organizaciones guerrilleras, en especial con las FARC, y advirtió que eso "es lo que un sector muy radical del establishment no acepta".

"Cuando se hizo, especialmente en el gobierno de (el mandatario anterior) Andrés Pastrana y con unas posibilidades ciertas de ser una negociación de fondo, la propia guerrilla no estaba interesada en ese proyecto y un sector del establishment no estaba de acuerdo con el presidente, no lo acompañaba y conspiraba para que eso naufragara", añadió.

Sáenz respondió negativamente cuando se le preguntó si por ser hermano de Cano podría jugar un papel clave en la búsqueda de acercamientos con las FARC.

"Nunca utilizaría eso como herramienta política; incluso, desde siempre he estado en contra de la lucha armada, no tengo nada que ver con eso, ni me interesa, ni creo en eso", explicó.

Admitió sin embargo que "es posible" que "se pueda jugar un papel más efectivo desde la perspectiva del lazo fraternal", como "un elemento que le pueda dar confianza", pero señaló que aun así no cree que pueda resultar más efectivo que "otros colombianos".

"Más bien, lo que se podría es jugar un papel de garantía para ciertas condiciones que probablemente se puedan dar, pero no veo que pueda ser algo especial y no lo buscaría tampoco por fuera de la institucionalidad", dijo Sáenz.

"Llámese el presidente como se llame, siempre la buscaría dentro de la institucionalidad, nada de contactos personales y clandestinos; para esos juegos no sirvo ni me interesan tampoco", agregó.

El concejal aceptó que el vínculo familiar "ayudaría a crear un clima y no sólo de fraternidad con Alfonso".

"Pero se necesitaría que haya un grupo muy importante de fuerzas democráticas de este país que logre seducir, por su importancia, a la guerrilla, para que haga un esfuerzo y que el establishment a su vez, en este caso el propio gobierno nacional, que no está muy dado a esas conversaciones, también autorice a ese grupo", indicó.

Advirtió que si eso sucede "no va a ser un hecho espontáneo y que surja de una condición sentimental y de ablandamiento", porque "en esto prima la más absoluta racionalidad política".

"Si algo tiene la guerrilla en Colombia, especialmente las FARC, es su racionalidad: piensan y lo que piensan lo hacen, y cuando toman una decisión la toman sin importarles las consecuencias", subrayó Sáenz.

El edil declinó responder directamente la pregunta sobre si Cano estaría dispuesto a firmar la paz luego de una negociación, pero afirmó: "Lo que sí puedo decir es que de comprometerse, lo cumple".

De todos modos, señaló que el hecho de que la mayoría de los integrantes del secretariado (cúpula) de las FARC sean de "una línea intelectual" no necesariamente garantiza que la paz esté cerca.

"El hecho de que estén dispuestos a hacer una reflexión no quiere decir que esa reflexión sea para llegar a un acuerdo de paz", sostuvo.