La duquesa de York revela que sufre continuas depresiones. No deja de pensar que está "gorda y fea" y que nadie la quiere.
La popularmente conocida como Fergie, de 48 años, hace esas sorprendentes confesiones en un programa de televisión que pretende ayudar a las familias británicas a combatir la plaga de obesidad.
En el programa de la cadena ITV se ve a la duquesa visitando a una familia de la clase trabajadora en la localidad de Hull a la que da consejos sobre cómo seguir un régimen sano pese a su menguado presupuesto.
"Cada minuto del día pienso que estoy gorda, soy fea y repugnante. Que no valgo nada y nadie me quiere", confiesa Fergie ante las cámaras.
La duquesa, ex mujer del príncipe Andrés, revela que para superar su depresión se da por la mañana un baño helado, que la vigoriza para el resto del día.
Sale a la defensa de su hija
En declaraciones a los periodistas para promocionar el programa, Fergie negó que su hija Beatrice, de 19 años, fotografiada recientemente en bikini, esté obesa.
"No critiquen a mi hija. Están equivocados. Beatrice tiene una saludable talla diez (británica). Es una chica estupenda y con un gran corazón", explicó Fergie, según el diario The Sun.