El grupo alemán Siemens tuvo "prácticas improcedentes" generalizadas y violatorias de normas anticorrupción a nivel nacional e internacional, constata un informe especial presentado al Consejo de Vigilancia de la empresa en Munich.
El informe, preparado por investigadores del estudio de abogados Debevoise & Plimpton de los Estados Unidos, da cuenta que "se encontraron pruebas de irregularidades en prácticamente todos los segmentos de la empresa y en numerosos países" en los que opera Siemens, "violando normas nacionales e internacionales anticorrupción".
Los ejecutivos responsables en los años investigados "tenían distinto grado de conocimiento de las prácticas", señala la documentación presentada, aunque sin identificar a ningún ex directivo. Entre los sospechosos se encuentran los ex presidentes Heinrich von Pierer y Klaus Kleinfeld, aunque ambos aseguran no haber tenido absolutamente ningún conocimiento de los hechos.
A mediados de abril un directivo en funciones de Siemens había declarado ante la justicia alemana que Von Pierer había autorizado el pago de unos 10 millones de dólares adicionales como bonificación a funcionarios del gobierno argentino entre 2002 y 2003, para reflotar un congelado negocio sobre la digitalización de documentos de identidad. Con anterioridad se habrían pagado ya unos 70 millones de dólares para acelerar el acuerdo con el gobierno de Carlos Menem.
El periódico Sueddeutsche Zeitung informó a través de su portal electrónico que la Fiscalía en Múnich tomó este martes declaración indagatoria a otro ejecutivo de la ex unidad de información y comunicaciones SBS, un colega del que declaró sobre el caso la Argentina hace dos semanas.
La investigación de Debevoise & Plimpton abarca el período 1999 y 2006, se concentró en el segmento de telecomunicaciones y en otros cinco departamentos y había sido encomendado por la actual directiva
de Siemens a raíz del escándalo de corrupción con el pago de multimillonarios sobornos y la existencia de cajas negras que sacude al gigante alemán desde el año pasado.
Como primera reacción a los resultados del informe, Siemens anunció que estudiará mecanismos para demandar a los ex presidentes y otros altos ejecutivos de la empresa responsables de las prácticas irregulares, a fin de cobrar las correspondientes indemnizaciones.
El escándalo derivó en múltiples pesquisas de la justicia, tanto en Alemania como en otros países, detectándose hasta ahora ?1.300 millones (casi u$s2.000 millones) en pagos dudosos, que presuntamente fueron a parar en su mayoría a fondos negros y a sobornos millonarios en el extranjero.
La Fiscalía en Munich, que tiene a su cargo el grueso de las causas, investiga a unos 270 imputados, la mayoría de ellos empleados o ex empleados de la empresa, según reporta el diario Sueddeutsche Zeitung.
Hasta ahora, Siemens, que reconoció parcialmente las prácticas irregulares, desembolsó unos ?1.500 millones (u$s2.300 millones) en multas.
Entre los casos denunciados se encuentran contratos de Siemens en Alemania, Argentina, Grecia, Italia, Nigeria, Turquía y ex países integrantes de la Unión Soviética, entre otros.
Por otra parte, se informó que la subsidiaria Siemens Medical Solutions pasará a ser dirigida por Jim Reid-Anderson, que ocupará el vacío producido por la renuncia días pasados de Erich Reinhardt, uno de los ejecutivos que tropezó por las derivaciones del escándalo.