Las molestias frecuentes durante el embarazo

Es importante tener un buen estado físico al momento de comenzar la búsqueda del embarazo. Natación, yoga y caminatas, las actividades más recomendables

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Más allá de la ansiedad y la emoción que caracterizan a la gestación, los nueve meses de embarazo suelen ser muy cambiantes y, en algunos casos, difíciles de atravesar.

Mientras que durante el primer trimestre comienzan a aparecer las molestias gástricas, las nauseas y el adormecimiento, los seis meses restantes constituyen el momento propicio para el desarrollo de dolores físicos favorecidos por el incremento de peso y el cansancio.

Si bien estas sensaciones son variables y dependen de múltiples factores, como la cantidad de kilos que la mujer aumente y el estado físico que tenía antes de quedar embarazada, los especialistas afirman que el dolor de espalda y los calambres son prácticamente una consecuencia inseparable del embarazo.

Las molestias suelen incrementarse durante los últimos seis meses de embarazo

"Los dolores de espalda obedecen a los cambios de posición que se producen en las articulaciones y los ligamentos, que se aflojan. Por otro lado, también hay que considerar si la mujer tuvo dolores en sus embarazos anteriores o si suele sufrir esa molestia más allá de estar embarazada. Obviamente el incremento de peso generalizado, así como también el aumento de kilos en el abdomen son factores a tener en cuenta y, finalmente, la cantidad de actividades que la mujer realice durante su embarazo, aunque eso tiene que ver con necesidades, deseos y situaciones personales", explicó a Pro-Salud News el doctor Bernardo Raúl Löwenstein, jefe del servicio de Obstetricia de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina (CyMSA).

Con respecto a la sensación en sí, vale aclarar que el dolor suele localizarse en la zona posterior más baja de la pelvis, extendiéndose hacia ambos costados de la línea media. Aunque la intensidad varía de leve a moderada -no obstante, suele agudizarse conforme transcurre el embarazo-, al prolongarse la molestia hacia la parte posterior de los muslos, muchas mujeres piensan que se trata de una afección del nervio ciático.

"El incremento de la molestia, sobre todo al finalizar el segundo y en el tercer trimestre, se debe a la inflamación de la articulación que une el hueso sacro con los de la cadera", detalló el especialista y amplió: "Por su parte los calambres -cuya causa de desarrollo no es tan clara como la de los dolores de espalda aunque algunos especialistas los relacionan con cambios en el balance de calcio y magnesio o bien con problemas circulatorios-, aparecen en los músculos gemelos alrededor del tercer trimestre, afectando a entre 30 y un 50 por ciento de la embarazadas. Por lo general duran algunos segundos, pero en ocasiones dejan dolor residual por varias horas".

Prevención y claves para sentirse mejor
Para evitar molestias durante el embarazo, especialmente cuando éste es buscado, la mejor opción es preparase. Para eso, es conveniente trabajar sobre el estado físico realizando gimnasia, caminatas, natación, yoga y ejercicios de elongación que -previa autorización médica- pueden continuar realizándose durante los nueve meses de gestación.

Asimismo, es muy importante prestar atención a la postura, que debe ser correcta. Incluso, el cambio de postura es uno de los primeros consejos que los especialistas brindan a sus pacientes cuando ellas comienzan a reportar dolores de espalda leves.

"En algunas ocasiones, el dolor se puede combatir cambiando de postura o descansando sentada apoyando las piernas a la altura de las caderas y flexionándolas ligeramente para, de esta forma, cambiar el eje de la pelvis. Cuando la molestia se vuelve intensa es recomendable hacer reposo, ejercicios suaves y aplicar calor sobre la zona en conflicto. Si aún con todos estos cambios la sensación persiste es necesario consultar al especialista que deberá avaluar la necesidad de indicar analgésicos o bien realizar algún estudio", refirió el doctor Löwenstein, y continuó: "En cuanto a los calambres, la clave de la prevención está en alongar los músculos, sobre todo antes de dormir; y lo mejor que se puede hacer para aliviarlos es colocar la zona dolorosa bajo agua caliente".

Al ser consultado por Pro-Salud News sobre la situación "post-embarazo", el especialista fue concluyente: "En la gran mayoría de los casos los dolores y molestias desaparecen muy rápido después del parto porque la columna se vuelve a reacomodar, aunque puede llevar hasta tres meses para las zonas que sufrieron cambios drásticos vuelvan al estado previo".