Cuando murió a las 15.40 del 26 de marzo de 1988 en una clínica de Munro, Miguel Abuelo ya no ocupaba los espacios en la prensa que bien se había ganado unos años antes, cuando Los Abuelos de la Nada sonaban en las radios, sus canciones eran entonadas por jóvenes y adultos y la imagen del grupo era sinónimo de alegría post Malvinas.
Poco antes de su muerte, Miguel había intentado resurgir aquella mítica banda sin Andrés Calamaro ni Cachorro López, los músicos con más peso en los tiempos en que nacían canciones como Himno de mi corazón, Lunes por la madrugada, Mil horas o Costumbres argentinas. Lo había hecho con un disco de tapa negra y apoyado en la guitarra y la experiencia de Kubero Díaz y en otros músicos que llegaban y sentían que Los abuelos eran algo así como tocar el cielo con las manos, como hacer resurgir de las cenizas a un grande. Un Racing de nuestros tiempos.
Ese disco de tapa negra se llama Cosas mías y el tema del mismo nombre tuvo una enorme repercusión. Si bien la fama de Los Abuelos no era la misma que tiempo antes, queda el consuelo de que ese trabajo tuvo muy buenas canciones con excelentes letras, más allá de la escasa difusión general.
Cosas mías fue el hit de aquellos años y como suele pasar, los hinchas del fútbol lo hicieron propio; tenía un estribillo pegadizo y una letra inteligente: "Pocos juegan lo que tienen / y envidian lo que imaginan", cantaba Abuelo para luego seguir con un bis archiconocido: "Te quiero así/ me gustás viva / yo no pedí nacer así / son cosas mías".
Las hinchadas, en tanto, le pusieron letra propia: "Cuando (el apodo o nombre del equipo) fue campeón / todo el mundo se alegró / pero a vos?" y seguían las cargadas al rival. Aquella entonación que empezó a fines de los 80 continúa hasta nuestros tiempos.
"No era futbolero, pero le gustaba el boxeo. De hecho, cuando era pibe boxeaba", lo recuerda su sobrino, Pablo Fogo, que hoy lleva adelante la Fundación Miguel Abuelo, desde la cual se busca que no se olvide a su tío.
Fogo dice también: "Es increíble pero las hinchadas siguen cantando Cosas mías. Me acuerdo que cuando salió el tema, la primera que lo cantaba fue la de River. Después siguió la de Boca y vinieron todas las demás".
Otra canción de Miguel Abuelo también sirvió como título de un programa sobre hinchadas, El aguante. Se trataba de una sección denominada "Himno de mi corazón" y en la cual desfilaban los cantitos de la popular.
El libro Paladín, inédito todavía y de autoría de Abuelo, iba a contar con una foto de tapa en la que se veía a Abuelo como boxeador. De hecho, esa foto es archiconocida para cualquier persona que haya seguido al músico.
A 20 años de su muerte, la fundación que lleva su nombre prefiere recordarlo en silencio, sin palabras ni actos ni espacios musicales con sus canciones. "Él nació el 21 de marzo. Y esa es la fecha que festejamos. Nunca hacemos nada cuando se conmemora su muerte", dice Fogo.
En muchas de las hinchadas, en tanto, es posible que pocos sepan que esa canción pegadiza que cantan domingo tras otro se llama "Cosas mías" y fue escrita y cantada por uno de los más grandes artistas que dio el rock argentino. De ese gran artista se cumplen hoy 20 años de su partida.