La investigación es la mayor realizada hasta ahora sobre la relación entre el peso al nacer y la mortalidad en la edad adulta.
"Están naciendo muchísimos niños con pesos muy altos. Se necesitan más estudios para determinar qué le ocurrirá a esos niños cuando crezcan", dijo a Reuters Health la doctora Jennifer Baker, del Centro para la Salud y la Sociedad de Copenhague, quien dirigió el estudio.
Investigaciones previas relacionaron la baja talla al nacer con el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca y diabetes, mientras que las personas de gran tamaño al nacer tienen más peligro de padecer obesidad y cáncer.
Pero trabajos sobre la tasa de nacimientos y riesgo de mortalidad llegaron a distintos resultados y ningún estudio analizó más de 29 años desde el nacimiento.
Para investigar la relación, el equipo estudió a 216.464 hombres y mujeres nacidos entre 1936 y 1979. Se comparó el peso al nacer con el riesgo de muerte por cualquier causa entre los 25 y los 68 años de edad (o hasta el 2004, para los individuos más jóvenes).
Los autores hallaron que los hombres y las mujeres que habían pesado entre 2.000 y 2.750 gramos al nacer tenían un 17 por ciento más riesgo de morir durante el estudio que los que habían pesado entre 3.251 y 3.750 gramos.
Pesar entre 4.251 y 5.500 gramos al nacer aumentó un 7 por ciento el riesgo de morir durante el estudio. Cuando los investigadores analizaron las causas de muerte por separado hallaron que los decesos por enfermedad cardiovascular tuvieron un patrón similar a una "U".
No obstante, el riesgo de morir por cáncer fue más bajo para las personas que habían nacido con menor peso y aumentó de forma pareja a medida que subía el peso al nacer.
Según los autores, los bebés con bajo o alto peso al nacer tienden a desarrollar bajos niveles de azúcar en sangre, mientras que los bebés muy pequeños al nacer suelen tener también altos niveles de azúcar en sangre.
"La exposición sostenida a cualesquiera de esas condiciones pueden alterar de manera permanente el desarrollo cerebral", agregaron los autores. "Esto podría provocar deficiencia cognitiva y dañar la regulación de los procesos orgánicos, lo que aumentaría el riesgo de mortalidad observado en ambos extremos del espectro del peso al nacer", señaló el equipo.