. En la jornada de clausura se realizaron cuatro encuentros a un set de duración, dos de ellos en formato de single y otros dos en dobles.
En los dobles, mientras tanto,
En el primer encuentro de la jornada, Vilas mostró, tal como lo había hecho el viernes, que su revés de mano zurda está intacto, así como también la fuerza interior que tanto lo caracterizó para tomarse "en serio" un encuentro que tenía como fin ser de exhibición.
Vilas salió a la cancha enchufadísimo y le quebró dos veces seguidas el saque a Borg, quien nunca estuvo a la altura del Borg que todo el mundo conoció.
El sueco, campeón de Roland Garros en seis ocasiones y de Wimbledon en cinco oportunidades consecutivas (entre 1976 y 1980), entró errático y casi sin convicción para jugar, gesto que no le gustó a algunos espectadores que al finalizar el match le devolverían algunos silbidos.
Borg pudo empatar 4-4 pero Vilas mejoró su juego y cerró el parcial 6-4.
El segundo encuentro fue uno de los más disfrutados por las casi 5 mil personas que asistieron al estadio Mary Terán de Wells del Parque Roca, ya que el sueco Mats Wilander y el australiano Pat Cash demostraron un show tenístico y humorístico que los espectadores agradecieron en reiteradas ocasiones con carcajadas, aplausos y más aplausos. Entre las tantas humoradas que desembocaron en la risa unánime, estuvieron "el intento de soborno" que hizo Cash al juez de silla en un fallo dudoso y la entrega de Wilander de su raqueta a un alcanzapelotas para que éste jugase un par de puntos frente al australiano.
El parcial fue 6-3 para Cash en un divertido partido que además mostró notables gestos técnicos de ambos apoyados en una gran agilidad que mantienen vigente.
A la hora de los dobles la primera dupla vencedora fue la de Vilas/Cash sobre Borg/Wilander por 7-6 (3). Este partido también fue muy disfrutado por los asistentes al Parque Roca, ya que las duplas montaron, al margen del buen tenis, otro espectáculo risueño que dejó contentos a chicos y grandes.
En este parcial se pudo ver a Vilas haciendo su jugada más emblemática, "La gran Willy", que hizo estallar en aplausos a los espectadores, en lo que fue la mayor ovación de la tarde.
En pasajes de este encuentro Vilas bajó la red para que su compañero Cash rematara, "mágicamente" apareció una pelota extra en un game y se pusieron a jugar con dos bolas a la vez y los tenistas armaron una actuación en súper cámara lenta, sin pelota, que hizo delirar a los plateistas.
En el último encuentro la dupla Vilas/Borg cayó ante Cash/Wilander por 6-4.
Tras el partido, Vilas agradeció al público por su asistencia y resaltó que "fue una muy buena experiencia volver a jugar en Buenos Aires".
Por su parte, el australiano Pat Cash aseguró que en su segunda vez en la Ciudad de Buenos Aires la pasó "muy bien", como así también el sueco Mats Wilander, quien, a la vez, chicaneó al público presente y advirtió que en "unas pocas semanas" se verían las caras "para jugar la Copa Davis", en la serie correspondiente a los cuartos de final de la competencia internacional.
Por último, Björn Borg, quien es considerado uno de los mejores tenistas de la historia junto con el australiano Rod Laver, el estadounidense Pete Sampras y el suizo Roger Federer, afirmó que la pasó "excelente" y que piensa regresar pronto porque tiene "muchos amigos en (la) Argentina".