Los operadores turísticos dan cuenta de una nueva tendencia que apunta a acortar el período de vacaciones de los argentinos. Son cada vez más los turistas que sólo se toman una semana para intentar desenchufarse de la rutina. Tiempo demasiado corto para tratar de quitarse el cansancio elaborado a lo largo de un año.
La imposibilidad de descansar a gusto es lo que algunos especialistas denominan "estrés posvacacional". Se trata del estrés por volver al trabajo, a la escuela y a las ocupaciones, antes de conseguir el tiempo necesario de relajación.
Los expertos se preguntan si una semana es suficiente. El primer ensayo de respuesta apunta a que en el período vacacional mejora la sexualidad en la pareja, tanto en frecuencia como en calidad. Pero si alguno de sus miembros continúa enchufado, entonces hace que el nivel de estrés de la pareja siga bien arriba.
La explicación desde la psicología es simple. Sostienen que para adaptarse al cambio que suponen las vacaciones se necesita tiempo, un bien relativamente escaso en el tipo d de descanso exprés. "Uno recién consigue adaptarse al nuevo ritmo en cuarto día de descanso. Así, quienes van una semana de inmediato se ponen a pensar en el regreso", admitió la psicoanalista Cristina Castillo.