Nicole Richie no aguantó más mirarse en el espejo y, tras un estricto régimen de comidas, bajó todos los kilos que había aumentado durante el embarazo.
La amiga de Paris Hilton acudió el viernes pasado a una fiesta en Los Angeles con una figura que poco tiene que ver con la exhuberancia que lució cuando estaba encinta.
Es que, mientras esperaba su hijo, Richie priorizó la salud de su bebé y comió lo necesario para no lucir como un cadáver.
Nicole, la hija adoptada del cantante Lionel Richie, se convirtió en una habituée de los diarios dedicados a la farándula en los últimos años debido a su estilo de vida fiestero.
El año pasado, en agosto, pasó una hora en una prisión de Los Angeles, luego de ser sentenciada a cuatro días de cárcel por conducir en la dirección equivocada por una autopista de Los Angeles mientras se encontraba bajo la influencia de drogas.