Analistas y operadores confían en que en el 2008 se alcance un equilibrio en las plazas internacionales que permita recuperar el envión en el mercado doméstico, una vez superada la crisis en el sector de hipotecas en los Estados Unidos.
El riesgo país argentino finalizó el año en torno a los 400 puntos, cuando había arrancado en enero cerca de las 200 unidades. Incluso, el 26 de enero, el indicador de la banca JP Morgan para nuestro país quedó por debajo del de Brasil por primera vez desde el default.
Ese día, la diferencia de tasa entre los bonos locales con los de los EEUU alcanzó los 185 puntos, mientras que la del país vecino fue de 186 unidades.
Por ello, se espera que otro factor clave para la plaza local sea la recuperación de la credibilidad en las estadísticas públicas por parte del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández, especialmente el indicador de inflación que es utilizado para actualizar una parte importante de la deuda pública.
Los bonos públicos, que en el 2006 registraron un alza promedio del 23,4% tras el monumental canje de deuda realizado por el gobierno para salir de la cesación de pagos, cayeron en promedio un 5% a lo largo del 2007, con bajas de hasta el 30% en algunos casos.
"El balance anual para la renta fija local dista de ser bueno. Luego de un 2005 y 2006 excepcionales, los bonos domésticos cierran el 2007 con pérdidas de gran magnitud", dijo la consultora Portfolio Personal en un informe.
"Fue el peor año para los bonos argentinos desde que se concretó el canje de la deuda en default. Se conjugaron un peor contexto internacional y los propios errores locales", señaló la sociedad de bolsa Allaria Ledesma.
Agregó que se observó una mayor aversión al riesgo por la crisis hipotecaria estadounidense y por el aumento del gasto público del Gobierno local en un año electoral, pese a que se mantuvo un elevado superávit presupuestario primario que permitió enfrentar sin problemas los vencimientos de deuda.