Una nena italiana podría ser la santa más joven

Antonietta Meo fue considerada por Benedicto XVI entre los candidatos a la beatificación por sus ?virtudes heroicas?. Conozca la historia de esta niña que murió a los 7 años

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No hay hasta la fecha de procesos de niños más pequeños que ?Nennolina? (niña alegre).

Antonieta nació en 1930 en una familia de ?sólidos principios morales y religiosas?, según el Vaticano. Jugando en la escuela se lastimó una rodilla, el dolor persistió, los médicos diagnosticaron un cáncer y decidieron amputarle la pierna en 1936.

Con una pesada prótesis, la niña pasó por grandes sufrimientos en su vida y muió el 3 de julio de 1937.

Escribió centenares de cartas a Jesús, María, Dios y el Espíritu Santo. Según las actas procesales, estas cartas "revelan una vida de unión mística verdaderamente extraordinaria con sencillos pensamientos infantiles que ponen en relación el sufrimiento personal con el de Cristo".

"Querido Niño Jesús, tú eres santo y bueno, hazme la gracia de devolverme mi piernita; si no quieres, 'fiat voluntas tua' (hágase tu voluntad)", escribió. 

El camino hacia la santidad tiene varios escalones: el primero es ser nombrado venerable siervo de Dios, el segundo beato y el tercero santo.

Venerable Siervo de Dios es el título que se da a una persona muerta a la que se reconoce haber vivido las virtudes de manera heroica.

Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión y para que sea canonizado (santo) es necesario un segundo milagro. Ese segundo milagro debe ocurrir después de ser proclamado beato.