La semana pasada, el debate se centró en las declaración testimonial cinco personas, entre ellas, el primer juez de la causa, que coincidieron en que el cuerpo de Leyla Nazar estuvo siempre en el lugar donde fue hallado, lo que contradice la pista que la chica fue descuartizada en la reserva del ex jefe de inteligencia Antonio Musa Azar.
Así lo manifestaron el ex magistrado, Mario Castillo Solá, la cartonera María Angélica Vergara, el periodista Dionisio Arias y los policías Juan Domingo Pereyra y José Luis Duarte.
En tanto, el médico de policía, Humberto Palavecino, recordó que al examinar los cuerpos, debajo de los restos óseos de Leyla "había un desprendimiento grasoso similar al que despiden los muertos", aunque dejó la duda acerca de si se trataba de un humano o un animal.
Por su parte, el ex juez, que por su desempeño en este caso estuvo tres meses detenido, dijo durante el juicio que, en base a peritajes y a su análisis de las pruebas, el cuerpo de Leyla se degradó en La Dársena, donde la abandonaron muerta.
Castillo Solá dijo que cuando se halló el esqueleto de la chica, el 6 de febrero del 2003, éste estaba entero y debajo de los huesos había manchas grasosas, lo que indica que "ese cuerpo se degradó en ese lugar desde el mismo día que desapareció".
El ex juez recordó que el mismo día del hallazgo ordenó a la noche la detención del carnicero José Patricio Llugdar que, a su juicio, es el único responsable del doble crimen.
Según Castillo Solá, Llugdar era desde hacía tiempo investigado ya que una amiga de Leyla, la prostituta Cristina Juárez, le contó que el carnicero le había dicho que estuvo con la víctima la última vez que fue vista con vida.
El destituido juez recordó que procesó a Llugdar por homicidio simple, aunque admitió que nunca pudo saber cómo mataron a Leyla y que "tampoco se puede asegurar que esa noche estuvo en Saravah", la whiskeria donde fue vista la chica antes de que desapareciera.
Tras la declaración, Castillo Solá fue sometido a un careo con Javier Juárez, el mozo de Saravah, quien aseguró que en presencia del magistrado un policía le aconsejó que involucrara al carnicero en la causa, lo que el ex juez aseguró no recordar.
Previo a la declaración de Castillo Solá, fue el turno de la policía Nora Ramona Ledesma, quien el un día antes había estado a cargo de custodiar a Vergara, quien halló los restos de las víctimas en La Dársena y reconoció a Llugdar como la persona que vio salir ese día de esa zona a bordo de un auto rojo.
El motivo por el que declaró surgió cuando la cartonera se descompuso luego de ver y señalarle al hombre "de remera rosa" que vio ese 6 de febrero del 2003 en La Dársena.
Es que Vergara, en vez de señalarle a LLugdar, identificó fuera del estrado y ante la mujer policía al efectivo también detenido en la causa Pablo Gómez, lo que es un nuevo y revelador dato para la investigación.
El juicio por los homicidios de Nazar y Villalba comenzó el mes pasado y tiene el banquillo de los acusados a 16 personas, entre ellas, Antonio Muzar Azar, su hijo del mismo nombre, el carnicero Lludgar y tres policías.