Amy Winehouse está agotada de la fama. Tal es así, que el mes pasado se quedó dormida en tres oportunidades durante una entrevista.
Cuando el periodista de la revista Blender le preguntó si era alcohólica, ella respondió: ?No lo se. Soy una gran bebedora. Yo solía estar ahí antes de que el bar abriera, golpeando la puerta?.
Cuando empezó a cerrar los ojos, le pidió perdón al entrevistador. ?Oh Dios, ¿que estoy haciendo? Algo está mal conmigo, estoy somnolienta a toda hora. Le pido perdón?, indicó.
Su representante Raye Cosbert la defendió diciendo que la estrella estaba tomando un medicamento que la hacía tener mucho sueño.
Winhouse le dijo a la revista que no tomaba drogas desde la sobredosis que sufrió en el mes de agosto. ?No tengo tiempo?, señaló.