Más de 22.000 presos podrán votar en las elecciones

Gracias a un decreto firmado por el presidente Néstor Kirchner, por primera vez los convictos de todo el país sin sentencia firme podrán participar de los comicios

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Las elecciones presidenciales del domingo próximo contarán con la novedad de que será la primera vez en la que casi 22 mil presos de todo el país sin sentencia firme estarán en condiciones de votar.

La iniciativa quedó plasmada a través de la Ley 25.858 sancionada el 29 de diciembre de 2003 por el Congreso Nacional, que derogó el inciso D del artículo tercero del Código Electoral que impedía la inclusión de los presos sin condena firme en los padrones, en violación a la Constitución Nacional y la Convención Americana de Derechos Humanos.

La norma fue reglamentada por un decreto firmado por el presidente Néstor Kirchner el 25 de septiembre último, lo que dio vía libre a los presos para ejercer su derecho a voto.

La mayoría de los internos en condiciones de emitir su sufragio están alojados en cárceles dependientes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), donde podrán hacerlo unos 10.000 detenidos.

"La aplicación de esta nueva normativa permitió, además, que gran parte de la población carcelaria que carecía de documentación obtuviera su Documento Nacional de Identidad (DNI), llegando a entregarse hasta 1.000 documentos por mes", informó el SPB.

Si bien la cantidad de presos bonaerenses en condiciones de votar en la provincia de Buenos Aires ascendía a 19.000, la cifra se redujo a unos 10.000 debido a que el resto no había tramitado su DNI.

Los internos beneficiados por la ley podrán elegir candidatos para cargos ejecutivos y legislativos nacionales.

El sufragio se emitirá dentro de cada unidad penitenciaria, mediante la implementación de un sistema similar al aplicado en los Consulados para los ciudadanos argentinos residentes en el exterior: habrá una única boleta sobre la cual el votante deberá marcar al candidato elegido.

Según se explicó, como cuarto oscuro se utilizarán las aulas de las escuelas que funcionan dentro de las dependencias carcelarias y cada mesa de votación no podrá tener más de 450 electores.

La autoridad electoral será el Jefe de cada unidad carcelaria y, a su vez, cada mesa electoral tendrá un presidente, un presidente suplente y fiscales, los que serán designados por la Cámara Electoral Nacional ya que los presos están imposibilitados para desempeñar esos cargos.

Al finalizar la votación se procederá a la apertura de urnas, el conteo de sufragios y luego se lacrarán los sobres para ser enviados por el Correo Argentino a la Cámara Nacional Electoral.

En razón de la votación se dispuso que, salvo por una orden judicial vinculada a la integridad física de los detenidos, se impide el traslado de los internos a otras unidades, a partir de 90 días antes del día de elecciones.

"Y en caso de que se produjera un traslado, debía ser comunicado de inmediato a la Cámara Electoral Nacional", se informó.

"El padrón fue integrado por unidad penitenciaria, por sexo y orden alfabético, teniendo en consideración sólo el apellido paterno. La nueva normativa creó el Registro de Electores Privados de Libertad", consignó el SPB.