Vanhanen, que salió durante nueve meses con la madre soltera Susan Kuronen el año pasado tras conocerla en una página de contactos en internet, la demandó tanto a ella como a su editor por la publicación del libro "La novia del primer ministro".
Kuronen cambió su apellido a Ruusunen -"Cenicienta" en finlandés- después de que el primer ministro la dejase por un mensaje de texto el año pasado, y se ha quejado públicamente ante los medios por la forma en la que Vanhanen la trató.
El fiscal de Helsinki Simo Kolehmainen dijo ayer que presentará cargos contra Ruusunen y su editor Kari Ojala por violar la privacidad del primer ministro con un libro que deja poco a la imaginación sobre su vida amorosa.
Ruusunen dijo a los medios locales esta semana que cualquier acción judicial sería ilógica. "No puedes presentar cargos por amar", confesó al tabloide
Iltalehti.
Ojala dijo ayer que el libro no contenía ningún asunto de naturaleza difamatoria y que esta era una "cuestión de libertad de expresión".