¿La vida sexual termina por deficiencias del corazón?

El riesgo que implica mantener un encuentro varía según las características de la afección y la patología de base. La frecuencia y la intensidad son temas que deben tener en cuenta quienes las padecen

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La posibilidad de seguir desarrollando una vida sexual plena es uno de los puntos a tener en cuenta en el momento de diseñar y poner en práctica el tratamiento de un paciente que recientemente superó un episodio cardiovascular.

No obstante, para eso es importante considerar qué tipo de actividad desarrollaban esos hombres y mujeres antes de sufrir, por ejemplo, un infarto de miocardio. Frecuencia e intensidad son dos de los temas principales a los cuales el especialista deberá hacer referencia, según un informe de Pro-Salud News.

"A veces, los médicos no hablan de esto lo suficiente. Los pacientes no preguntan, y se convierten en autodidactas. Tratan de calcular cuánto esfuerzo les requerirá una relación sexual, en comparación con otras actividades que retoman, como el ejercicio o la actividad física. Viven la situación con temor por no animarse a consultar?, explicó el doctor Hernán Delmonte, médico cardiólogo y deportólogo.

El especialista, también miembro del Comité Ejecutivo de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), expresó que "lo que sí suele suceder luego de un evento cardiovascular (EVC) es la aparición de la disfunción sexual como condición asociada?.

Sin embargo, aclaró que también puede pasar que esta afección ya estuviera presente antes del evento. ?Se estima que el 50% de las personas que sufrieron un EVC tienen disfunción sexual, siendo la disfunción eréctil masculina la más frecuente", detalló el doctor Delmonte.

Éste es uno de los temas a los que se hará referencia en las mesas redondas dirigidas a médicos que se realizarán durante el XXXIV Congreso Argentino de Cardiología desde hoy hasta el domingo.

Si bien la actividad sexual es un factor desencadenante de eventos cardiovasculares (muerte súbita, infarto de miocardio, arritmias o insuficiencia cardíaca), el riesgo de que esto suceda es apenas del 2 por ciento. En el caso de los hombres y mujeres que ya han sufrido un episodio, el porcentaje es un poco mayor, pero de ninguna manera debe ser considerado un impedimento para el desarrollo de encuentros sexuales.