Parece mentira, pero ya hace dos años que el alma traviesa del Chaplín intocable del boxeo mundial, del rey de las fugas, del maestro de la sanata, del gran amigo, del genio y figura, del niño grande, del grande niño, del gran actor del cuadrilátero, del cómplice de tantas noches místicas de Luna Park lleno, del disparador de ovaciones, del pícaro y fugaz comentario, de un único que Dios nos regaló para hacernos la vida más fácil, del hombre más bueno que conocí en mi vida, Nicolino Locche, transita a diario en los corazones de todos los argentinos.
Los que sabemos que recibió una gran cantidad de homenajes en vida que le mimaron su alma y que fue Mendoza la que le dio un golpe de nocaut directo al corazón del Ñato que no pudo esquivar, emocionando al último de los poetas de la nariz chata hasta las lágrimas.
Mendoza, qué noche la de abril de 2004, con la prensa, con familiares, con amigos, con los que lo vieron y con los que escucharon que alguna vez existió un maestro del boxeo defensivo que alegró cada rincón del Luna Park, disparando desde canciones, poemas, y extrema admiración.
Qué noche en Mendoza con su amigo Cacho Fontana, explicando la amistad cómplice que los unía y esa epopeya de Tokio 1968; qué noche Mendoza donde el máximo deportista que dio nuestro suelo, el rey de las fintas y esquives, les sonreía como nunca a todos los presentes que le reconocían que le había puesto una sonrisa y una rosa a un deporte duro y agresivo.
Hoy, instalado definitivamente en nuestros gratos recuerdos, sabemos que el pueblo de Mendoza y de Argentina toda cumplió con un grande que nos llenó de gloria, y que ojalá esto sirva para que nunca nos olvidemos de estos genios que de una u otra forma nos alegraron el alma.
Qué increíble la prensa de Mendoza y de todo el País, cómo acompañó al Ñato en sus últimos años. Esto dignifica al periodismo verdadero, al del compromiso, al periodismo que tiene memoria. Nico nunca olvidará lo que todos juntos, prensa, público, familiares y amigos le regalaron en vida. ¡A todos en nombre de Él, infinitas gracias!
Siento en lo más profundo de mi corazón que El Maestro estará junto a un coro celestial de ángeles, mirando desde arriba, junto a Tito, a Don Paco, a Pascualito, a Monzón, a Corro, tomándole la naranjada del gordo Mórtola, comiendo pastas con García Blanco, guiñándole un ojo a Osvaldo Cafarrelli, gastándolo a Ricardo Arias y fumando un faso a escondidas de todos.
Tengo un anhelo hace tiempo y es que el Gobierno Provincial piense seriamente que en la entrada de nuestra Mendoza, sería genial que hubiese un monumento a Nicolino por pasear a nuestra querida Provincia por el Mundo Entero.
Donde podría decir en Mendoza nació y murió, el único, el inimitable, el intocable del boxeo mundial, un increíble boxeador, un gran amigo, un excelente ser humano. Un defensor de su amada Provincia y de su Pueblo.
Con mucho amor y profunda admiración, Chau amigo.
Adrián Dottori
NICOLINO LOCCHE 02/09/39 ? 07/09/05.
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