De esta forma, el ente recaudador está fijando un criterio común entre todas sus agencias, ya que según admiten había aplicaciones y opiniones diversas sobre iguales temas generando repercusiones jurídicas.
Entre los cambios, la AFIP recordó a los inspectores que es el fisco, y no ellos, quien tiene que demostrar una actitud maliciosa o dolosa del contribuyente que omitió algún tipo de impuesto.
Fue necesario tomar esta medida porque la calidad de ?doloso? era utilizada muy frecuentemente y ante el pleito de un contribuyente, la Justicia se pronuncia a favor de éstos y contra el organismo recaudador.
Además, la resolución incluye varios atenuantes frente a una inspección, tales como: la actitud positiva ante la inspección, la colaboración prestada, tener una adecuada organización técnica, el acceso a los registros contables y domicilio permanente actualizado, entre otras.
Todo esto figura en la instrucción general de la AFIP 6/2007, con fecha de fines de julio aunque recién transcendió hoy por una publicación del matutino El Cronista.